La ex guerrilla colombiana de las FARC insiste en lo suyo. Primero fue con el congreso para elegir el nombre con el que entrarían a la vida política después de dejar las armas tras el acuerdo con el Gobierno de Juan Manuel Santos.

Después de dos días de encuentro y debatir los pros y los contras de las propuestas, los líderes del grupo de izquierda decidieron que desde entonces en adelante se llamarían FARC: Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.

Ahora, el movimiento político dice que ya tiene candidato para las elecciones presidenciales del próximo año y, oh sorpresa, no será la ex senadora Piedad Córdoba, como se especuló. Se trata de Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, el comandante máximo del entonces grupo guerrillero.

“Entramos de lleno en la contienda política de 2018 con candidatos propios a la presidencia y al congreso. La gente del común y todos los que sueñan con una patria nueva tendrán su propia representación y contarán con una alternativa política para disputar la presidencia” dijo Iván Márquez, segundo al mando de la organización y quien postulará al Congreso por la agrupación.

Durante sus años en la guerrilla, Timochenko amasó un prontuario por delitos como secuestro, terrorismo, homicidio, rebelión, reclutamiento de menores, hurto calificado, daño en bien ajeno, narcotráfico, extorsión, conspiración y sedición. Antes de los acuerdos de La Habana, que cabaron con una guerra de más de 50 años, tenía 117 órdenes de captura por parte de las autoridades colombianas y sumando las condenas que recibió en ausencia acumuló 178 años de prisión.

Aunque todo esto quedó perdonado dentro de la amnistía que se acordó con el gobierno de Santos, el rechazo a su figura alcanza un 80 por ciento según una encuesta publicada en junio por la firma Gallup.

Decir que su candidatura generó sorpresa es mentir. Los colombianos se han acostumbrado a la consecuencia de las FARC, sin que esto sea un valor per se. Sin embargo, fue objeto de burlas por tratarse de una estrategia que probablemente resulte poco eficaz.

“Lo bueno de la candidatura de Timochenko es que su apodo, Timo, puede ser a la vez su programa de gobierno”, tuiteó el periodista Daninel Samper Ospina.

Como candidata a la vicepresidencia, las FARC nombraron a Imelda Daza, economista de 69 años de edad, quien vivió exiliada en Suecia entre 1989 y 2015, donde fue concejal por el Partido de Izquierda.

Hace unos meses, antes de fundar su partido político, la organización dijo que no pensaba presentar un candidato presidencial para estas elecciones.

Su candidatura abre un frente de potencial conflicto para la izquierda colombiana -si es que esto existe en un país donde las opciones de corte social estuvieron limitadas por la “amenaza” de la guerrilla-, toda vez que el escenario político se está configurando sobre el eje de apoyo o rechazo a los acuerdos de paz.

El gobierno de Santos y la guerrilla perdieron el referendo que aprobaba estos acuerdos, por lo que la oposición política a ellos, encabezada por el ex presidente Álvaro Uribe, cuenta con cierta ventaja electoral. Hasta el momento hay al menos 10 candidatos, por lo que la fragmentación del espectro asegura una segunda vuelta donde el apoyo de las FARC podría ser un salvavidas de plomo para el candidato que respalde los acuerdos de paz.