El ex presidente Sebastián Piñera se quedó con las ganas de celebrar su bullado triunfo en primera vuelta, toda vez que el apoyo recibido en las elecciones presidenciales de Chile quedó muy por debajo de las proyecciones en apenas un 36 por ciento y tendrá que enfrentar en una segunda vuelta al senador independiente Alejandro Guillier, quien cosechó el 23 por ciento de los votos.

Durante todo el tiempo que duró la campaña electoral, las encuestadoras chilenas daban como favorito al empresario y ex presidente de derecha con cifras por sobre el 40 por ciento de las predicciones. Durante las últimas semanas, incluso, se especuló con que Piñera podría ganar en una primera vuelta.

La sorpresa de la jornada la dio la candidata de el Frente Amplio, la periodista Beatríz Sánchez, que aruñó la segunda vuelta con un 20 por ciento de los votos, cuando las encuestas más serias le otorgaban cerca del 10 por ciento de las predilecciones.

Otra sorpresa en los comicios la dio el ultra derechista José Antonio Kast -defensor del porte de armas, la expulsión de inmigrantes y la castidad- alcanzó el cuarto lugar con un 8 por ciento de los votos.

El senador Alejandro Guillier basó su campaña en la defensa del legado de la presidenta Michelle Bachelet, mientras que Sebastián Piñera planteó la modernización del estado mediante las privatizaciones, bajo la línea de la derecha regional.

La participación general alcanzó un 47 por ciento de los habilitados para votar.