En la última semana fueron asesinados en México el presidente de Derechos Humanos en el estado de Baja California Sur, un alcalde electo en Veracruz y el vicepresidente de Televisa. Si eso queda para las autoridades y empresarios, que cuentan con seguridad privada, ¿qué le toca al mexicano de a pie?

Durante octubre, más 76 mexicanos fueron asesinados cada día, lo que supone el mes más violento desde que se tengan registros y sumó un triste total de 2371 homicidios en un mes. La cara horrible de las historias espectaculares sobre narcotráfico y traición.

Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de ese país, la tendencia va al alza, después de que aumentara en un 5,9 por ciento en octubre respecto a junio, el mes más violento hasta entonces con 2 mil 238 ejecuciones.

El robo es otro de los delitos que creció el mes pasado: se registraron 161 mil 145, la mayor cifra en lo que va de 2017. El robo con violencia alcanzó 22 mil 518 denuncias presentadas ante las agencias del Ministerio Público.

En tanto, el robo de autos creció 3.7 por ciento (6 mil 196) con respecto a agosto, el de mayor denuncias (5 mil 970). A esta modalidad le sigue el robo a transeúntes, con 5 mil 748; a negocios (4 mil 906); a casa habitación (670), y a transportistas (549).

El secuestro es otro de los delitos que incrementaron en el mes de agosto, según los datos del Secretariado: se realizaron 98 denuncias ante el Ministerio Público, cifra mayor a la del mes de julio cuando fue de 92.

Las denuncias por delitos sexuales tuvieron su repunte más alto en lo que va de 2017: se cometieron mil 171.

Por estados, la mayor incidencia delictiva, es decir, donde se cometió el mayor número de delitos -robo, extorsión, secuestro, violaciones-, la encabeza el Estado de México con 239 mil 907. Después está Guerrero, con un total de 28 mil 352.

El estado que tuvo mayor incidencia en homicidios dolosos fue Guerrero, con 198 denuncias. El mes de mayo se mantiene como el más violento para la entidad gobernada por el perredista Héctor Astudillo Flores, con 216 ejecuciones.

Le sigue el Estado de México, con 189 homicidios dolosos, convirtiéndose en el mes más violento para la entidad liderada por el priista Alfredo del Mazo Maza.

Pese a la ola de violencia que se vive en el estado de Oaxaca, su estadística en homicidios dolosos se mantiene con 71, igual que en septiembre.

A mediados de octubre, mientras la incidencia iba en aumento, la organización civil Semáforo Delictivo alertó que, de seguir la tendencia, este año cerrará con más de 24 mil homicidios y 18 mil ejecuciones, cuando en 2011 hubo 17 mil ejecutados por el crimen organizado, convirtiéndose en el año más violento en la historia reciente del país.

Santiago Roel, director de la ONG, declaró al portal Sin Embargo lo que más preocupa de la estadística es que México se encuentra inmóvil ante el gran fracaso de la estrategia de seguridad.

El activista señaló que hay un incremento de los homicidios en 27 de los 32 estados mexicanos.

“Seguimos enfrascados en una guerra estéril que nos han impuesto los Estados Unidos, una guerra que nada resuelve. Sólo hemos atomizado a los cárteles de la droga, son tantos que ya no sabemos quiénes se compiten la plaza.

“El incremento de violencia a partir del Plan Mérida es muy claro. Todo lo malo se ha incrementado desde el inicio de este plan: ejecuciones, secuestros, extorsiones, corrupción de alto impacto y consumo de droga, y todo por obedecer fielmente a la DEA”, resaltó.

El último tramo de la Presidencia de Enrique Peña Nieto se ve aún más difícil que el de sus antecesores en materia de seguridad, así lo muestran las cifras de homicidios dolosos y desaparición de personas. El despliegue de elementos de la fuerza pública federal y el combate al crimen organizado son dos políticas que la actual administración replicó del periodo de Felipe Calderón Hinojosa.

 

Gráfico: Formato Siete

 

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