Después de más de cinco años refugiado en su embajada de Londres, Ecuador quiere deshacerse de Julian Assange, por lo que está considerando una negociación con las autoridades británicas para pactar una salida.

“Estamos considerando y explorando la posibilidad de una mediación”, dijo Maria Fernanda Espinosa, la ministra de Relaciones Exteriores de ese país.

“Una persona no puede vivir en esas condiciones para siempre”, agregó.

El estatus del australiano, buscado por las autoridades de Estados Unidos por publicar los secretos de sus crímenes de guerra y una larga lista de información “sensible” en su sitio Wikileaks, ha sido un tema de enfrentamiento constante entre Ecuador y Gran Bretaña.

Sin embargo, el cambio de gobierno en Ecuador podría llevar al final de sus días de asilo.

Assange se refugió en la embajada ecuatoriana en el lujoso barrio londinense de Knightsbridge en el 2012, desde entonces ha sido una presencia incómoda que ha recibido una serie de visitas ilustres incluyendo a Pamela Anderson, Lady Gaga y MIA.

En ese momento, el australiano enfrentaba la posible extradición a Suecia tras ser acusado por dos mujeres de abuso sexual. Las autoridades suecas archivaron el caso en mayo pasado, pero Assange dice que aun teme ser extraditado a Estados Unidos si sale de la embajada. 

Esto no es nada descabellado, toda vez que el fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, dijo en mayo que el arresto de Assange era una prioridad. 

Nacionalizado

Como una forma de buscar una salida diplomática de Assange, Ecuador le concedió la ciudadanía según lo confirmó en rueda de prensa la canciller María Fernanda Espinosa. La ministra ecuatoriana de Exteriores informó que había solicitado a Reino Unido que otorgara el estatus diplomático a Assange, con el objetivo de dotar de una protección adicional al asilado.

Sin embargo, la petición fue negada por el Gobierno británico la semana pasada. 

Si el activista consiguiera dicho estatus, podría “obtener determinados derechos para su inmunidad jurídica” y abandonar gracias a ello la Embajada de Ecuador en Londres y en general territorio británico. Assange se encuentra asilado en la sede diplomática ecuatoriana desde 2012.

 

Aunque el abogado de Assange recibió con buena onda la postura ecuatoriana, el gobierno británico insiste en su postura. 

“El gobierno de Ecuador sabe que la forma de resolver este asunto es que Assange salga de la embajada para enfrentar la justicia”, dijo un portavoz según consigna la BBC.

En el 2016, un panel de las Naciones Unidas determinó que Assange estaba siendo detenido de forma arbitraria, y las autoridades británicas deberían permitir su salida y compensarlo por esta situación. Obvio: a los británicos les importó un té.

Alergia a la ducha

Según versiones de prensa, parte de la motivación ecuatoriana por deshacerse de Assange es que el australiano tiene problemas de higiene. 

Miembros del cuerpo diplomático se habrían quejado por la falta de higiene y limpieza del australiano. “Parece que no se baña bien“, dijo una fuente al diario británico The Times.

El baño de mujeres dentro de la casa de la embajada fue convertido en la habitación de Assange. El baño restante lo comparte el hacker con el staff de la embajada.

 Jérémie Zimmermann, amigo y colega del australiano, dijo en una entrevista en el 2012 que Assange es de esas personas que no le gusta ducharse y que puede estar con la misma ropa por varios días.

Daniel Domscheit-Berg, otros de sus colegas, añadió: “Julian come todo con sus manos y siempre se limpia en sus pantalones. Nunca he visto unos pantalones tan grasientos en mi vida“.