Uno de los delincuentes más mediáticos de Colombia, Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alías Popeye, podría ser extraditado a Estados Unidos en el corto plazo, después de que fuera detenido por extorsión y concierto para delinquir. 

Según relata El Tiempo, el empleado de Pablo Escobar es también investigado por presuntos nexos con envíos de droga a Estados Unidos, por lo que la justicia de ese país lo podría requerir en extradición. 

Ni siquiera en la época más dura del narcotráfico de los 80, cuando Escobar hizo famosa la frase de que prefería una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos, ‘Popeye’ estuvo tan cerca de terminar respondiendo ante una corte federal como ahora. 

Desde hace varias semanas que las autoridades colombianas y de Washington intercambian información sobre los movimientos de ‘Popeye’ y su cercanía con la temida ‘Oficina’, una red criminal que se ha mantenido activa desde los tiempos del cartel de Medellín y que fue creada por los sicarios que sobrevivieron al capo. 

Uno de los últimos jefes de esa red criminal era Juan Carlos Mesa, alias Tom, capturado en diciembre del año pasado y por quien las autoridades de Estados Unidos ofrecían una recompensa de hasta dos millones de dólares.

‘Popeye’ se encontraba en la lujosa finca en la que alias Tom celebraba su cumpleaños, y la Fiscalía y la Policía tienen información de que ya se habían reunido en al menos tres ocasiones. 

Se presume que esos encuentros fueron el punto de partida para abrir una investigación sobre la participación de ‘Popeye’  en ‘viajes’ de droga hacia territorio norteamericano. “Esa es otra arista investigativa que se adelanta contra el señor Velásquez Vásquez de manera coordinada con agencias federales de Estados Unidos como la DEA y ICE”, aseguró a El Tiempo el director de la Dijín de la Policía, general Jorge Luis Vargas Valencia.

Las autoridades colombianas investigan versiones según las cuales el veterano sicario de Escobar habría montado con un delincuente conocido como ‘Pichi Belén’ –empleado de alias Tom– una ‘oficina de cobro’ de deudas de la mafia que estaba al servicio de viejos narcos extraditados a Estados Unidos y que han regresado al país luego de pagar sus penas. 

Algunos de ellos, estarían intentando recuperar bienes que quedaron en manos de antiguos testaferros o que terminaron en manos de terceros de buena fe después de varias transacciones comerciales. 

Las agencias federales tienen también información sobre las extorsiones que son atribuidas a ‘Popeye’, por las que la semana pasada fue sorprendido con una orden de captura. Esto porque algunas de sus víctimas buscaron protección federal. 

El expediente que cita El Tiempo, revela que en octubre del año pasado una familia traspasó una casa y un vehículo a su nombre, supuestamente tras semanas de amenazas. El hombre con quien el exjefe de sicarios del cartel de Medellín hizo la negociación inicial no volvió a contestarle el celular, por lo que ‘Popeye’ ubicó a la madre, una mujer de más de 60 años a quien citó a una cafetería de Medellín.

“El mensaje era claro: tenían que traspasar sus bienes a nombre de Vásquez Velásquez a razón o fuerza. Según él, habían sido adquiridos por personas que alguna vez integraron el cartel y habían sido heredados a sus familiares. En medio de su lógica ‘Popeye’ siente que son suyos”, según declaró al diario el general Óscar Gómez Heredia, comandante de la Policía Metropolitana de Medellín.

La señora no se dejó intimidar y acudió a la Policía, lo que dio pie a la investigación que desde hace cinco meses se adelanta contra ‘Popeye’ y que ahora lo tiene respondiendo por cargos de extorsión y concierto para delinquir. 

Las autoridades aseguran que tienen pruebas técnicas para sustentar el caso, entre ellas un video en el que quedó grabada la reunión de ‘Popeye’ con la señora. 

Paradójicamente, ‘Popeye’ se acercó el viernes en la mañana a la Fiscalía en el Centro Administrativo de La Alpujarra para interponer un derecho de petición en el que solicitaba se le informara si había algún proceso en su contra. Tenía en mente los anuncios de la Fiscalía tras sus tuits amenazantes contra los seguidores de Gustavo Petro, pero no el proceso relacionado con su amigo Tom.

‘Popeye’ no aceptó los cargos imputados por la Fiscalía y el juez del caso acogió la petición del ente acusador y ordenó su traslado a la cárcel de máxima seguridad de Valledupar, Cesar.

El antiguo lugarteniente de Escobar tiene pendientes también las explicaciones por bienes de la mafia que ocultó por décadas y que acaban de pasar a procesos de extinción de dominio. La Fiscalía le acaba de quitar bienes por más de 6.000 millones de pesos que estaban en cabeza de miembros de su familia. 

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