El pasado jueves fui a ver una obra titulada “Un grupo de performers mira hacia el oriente” que me llamó la atención básicamente por dos cosas: la obra era una colaboración Guadalajara (México) – Barcelona y porque el título me parecía curioso. Había leído críticas previas sobre el tema de la creación, algo relacionado a que habían tenido poco tiempo para acabar de cerrar el proceso creativo y ofrecer un producto “cerrado”. Además, confieso que en escena participaban artistas mexicanos y catalanes. Me equivoqué.

También admito que el hecho de ver teatro no hecho por “autóctonos” es algo que necesitaba hace tiempo. Como joven adulta (sí, todavía me considero lo primero) inmigrante en Europa y concretamente en Barcelona, a veces necesito verme reflejada en el escenario.

La obra ofrecía un poco de todo: mezcal, naranja con chile picante, invitación final a bailar, además de un coloquio al finalizar la función. El elenco estaba formado por cinco peformers (1 cuota masculina) en escena y una voz en off. Todos ellos como parte de la compañía de Guadalajara-México “Arrogante Albino”.

A través de videos, coreografías y monólogos se transmiten las ideas, reflexiones, dudas y problemas que conlleva una colaboración transoceánica: burocracia, precariedad económica, dudas, más burocracia, choque cultural, inmigración, colonización, un poquito más de burocracia y quizás algo más que se queda en el aire.

La obra más que una historia en concreto con sus diferentes aristas y resolución de la problemática al final, me dio más la sensación de centrarse en todo y en nada y esto no lo digo en modo negativo. Me pareció un proceso creativo sobre el proceso creativo.

La identificación con algunas partes de la obra fue innegable así como algunas opiniones/elementos que he hicieron reír y reflexionar: la emoción al estar frente a la casa donde vivió Roberto Bolaño, preocupaciones que quizás puedan parecer banales como el cuestionarse si algún día se perderá el acento (si es que alguna vez tuve un acento), los paseos sin rumbo por la bonita e impredecible Barcelona, las menciones a la expedición de Cristobal Colón S.A & Co y su equivocación de rumbo, el cuestionamiento de las fronteras, entre los más destacables.

Está previsto que la obra se presente en Guadalajara también (la de México). Fue un gusto poder contar con creadores -si bien es cierto no con una experiencia profesional enorme- con una vibra buena onda, con ganas de aprender y de interactuar con la gente. Eso se aprecia y me hace repensar sobre la escasez o falta de colaboraciones con compañías artísticas latinoamericanas en el panorama teatral catalán (que con la Argentina está muy bien pero no solo hay ese país). Espero que este grupo de performeros regrese contentos a México y a ver si las vueltas de la vida los hace regresar a pasear por las calles de la ciudad Comtal.

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