Las prostitutas uruguayas han lanzado una campaña que busca cambiar la ley que regula su actividad, pues la consideran propia de otro contexto. 

Su idea es alcanzar las 650.000 firmas para forzar al Congreso a que aborde el tema de la ley 15.515, considerada por ellas como algo propio de los años 90. “En esa época la realidad del país y de las trabajadoras sexuales era otra. Es una ley higienista. Contempla las necesidades del cliente y los dueños de whiskerías”, señalan en un comunicado. 

“Esta ley nos envía a los prostíbulos. Dice que podemos trabajar en whiskerías, casas de masajes, prostibulos y zonas rojas. Por cada 1 trabajadora registrada hay 3 que no lo están. Es que, ¿De que sirve registrarnos hoy por hoy? Para estar criminalizadas, fichadas.” 

XIMENA BOGARÍN

Ximena, también conocida como China, es una de las caras visibles de la organización OTRAS de trabajadoras sexuales uruguayas. En su twitter se define como “Gorda, Puta, Feminista […] Lo personal es político.” 

KARINA NUÑEZ

Karina Nuñez es probablemente una de las activistas del trabajo sexual más conocidas. Ha salido en televisión y otros medios en variadas ocasiones revindicando la voz de las prostitutas uruguayas. 

Su lucha busca que el estado Uruguayo se haga cargo del compromiso que asumió en el año 2002 reglamentando el ejercicio del trabajo sexual.

“Que no tengamos que depender de un patrón para acceder a beneficios como jubilación y seguros por enfermedad”, aseguran. 

Según ellas, esta modificación lo que quiere hacer es perseguir a los proxenetas y explotadores.

“Una chica de 18 a 25 años en una whiskeria de buen nivel en un fin de semana por noche puede hacer entre 10.000 y 20.000 pesos en la noche. ¿Vos pensás que el dueño de la whiskería le va a devolver el dinero que le sobra siendo que le va a pagar el sueldo a fin de mes?”, se cuestionan.