Los rumores eran ciertos: el nuevo gobierno de Colombia tiene un plan económico que probablemente no le caiga bien a la mayoría. El plan es sencillo y doloroso para los ciudadanos. Básicamente se trata de un alza de impuestos a las personas y una baja a las empresas para “reactivar la economía”.

El encargado de dar las primeras luces sobre los planes fue el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, después de participar en una cumbre empresarial en Cartagena.

“Nosotros en Colombia obtenemos los recursos del impuesto de renta en un 85% de las arcas de las empresas colombianas, y en un 15% de las personas naturales”, dijo Carrasquilla con tono de denuncia.

Según él, “en el resto del mundo la proporción es más equilibrada y en los países más avanzados es contraria” y por esto el gobierno de Iván Duque tomó la determinación de darle una mano a los pobres empresarios.

Curiosamente, Duque había señalado en la campaña presidencial que no pensaba subir los impuestos y que, por el contrario, tenía un plan para bajar el IVA del 19%.

En las redes sociales le han recordado un debate en campaña donde se burló de otro candidato por no tener planes de bajar impuestos:

“Sergio ha dicho públicamente que no va a bajar impuestos. Yo si quiero hacer la reforma fiscal que nos permita bajar impuestos, para que esta economía se recupere”, dijo entonces el vocero de Álvaro Uribe

Poco antes de esa frase Duque aseguró que “lo que Colombia necesita ahora es una reforma a la administración pública, eliminar gastos innecesarios, enfrentar la corrupción y la evasión, generar los ahorros que nos permitan bajar el IVA. Tomemos decisiones, pero dejar una reforma tributaria que acabó empobreciendo al pueblo colombiano con un IVA del 19 %, afectando al comercio, es claramente negativo”.

Durante sus días como senador, Iván Duque cuestionó la reforma fiscal impulsada por el ex presidente Juan Manuel Santos, diciendo que pondría una pesada carga sobre el bolsillo de los colombianos más pobres, tal y como sucederá con su plan para incorporar sectores de salarios bajos a la parrilla fiscal.

Acá un recuerdo de esas críticas:

Y este, un tuit de campaña que apuntaba para el otro lado.