El caso Odebrecht en Colombia ya tiene tres muertos. Aunque las versiones oficiales sobre la muerte de algunas de estas personas hablan de causas naturales, la realidad colombiana es tan flexible y dañada que un asesinato podría considerarse “causa natural”.
Rafael Merchán, ex secretario de Transparencia de la Presidencia, murió hace un par de semanas y en un primer momento sus familiares hablaron de un suicidio. Sin embargo, Noticias Uno aseguró esta semana que su muerte se produjo por ingesta de cianuro, tal como sucedió con otro de los testigos muertos.
Merchán fue encontrado sin vida hace 11 días en el norte de Bogotá y según el informativo, citando al familiar en cuestión, Medicina Legal detectó cianuro en su cuerpo.
“Si bien no ha salido el informe final, ya nos confirmaron que la causa fue intoxicación por cianuro”, fue el mensaje que por Whatsapp le enviaron a Guillermo Gómez, periodista del noticiero.

De acuerdo con el informe, el dictamen fue entregado por Medicina Legal en diciembre de 2018 a la familia Merchán y no ha habido pronunciamientos oficiales por pedido de los parientes del funcionario.
Además, se aclaró que los resultados de patología fueron enviados para confirmación al cromatógrafo de gases que Medicina Legal tiene en Ibagué debido a que el de Bogotá está dañado hace un año.
Merchán era pieza importante en el proceso penal contra Luis Fernando Andrade,expresidente de la ANI (Agencia Nacional de Infraestructura), pues declararía a favor suyo.
Este es el segundo testigo en el proceso, después de Jorge Enrique Pizano, que aparece muerto. No obstante, no hay certeza de que su muerte esté relacionada con las investigaciones en contra de la corruptora brasileña Odebrecht.
Además de ser exsecretario de Transparencia, Merchán, cuyo cadáver apareció 4 días después de su fallecimiento y de quien se especulaba con presunto suicidio, también fue edil de la localidad bogotana de Chapinero, trabajó en el Instituto de Ciencia Política y fue cónsul en Londres, Inglaterra.