Después de meses de presión de la oposición venezolana para que Michelle Bachelet,  la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, visite Venezuela, finalmente la expresidenta chilena llegará al país en misión para constatar las denuncias sobre los abusos del gobierno de Nicolás Maduro. 

La pregunta que muchos se hacen es si la visita de Bachelet puede contribuir a mejorar las condiciones de los venezolanos, sumidos en una profunda crisis humanitaria o si podría, por el contrario, terminar siendo una suerte de respaldo al discurso oficial que dice que no hay presos políticos en el país. 

Como una especie de preparativo para su visita, el chavismo liberó  al diputado opositor Gilber Caro, quien había sido detenido el pasado 26 de abril.

“El diputado Gilber Caro nunca debió estar preso. Hoy sale de las rejas, pero al igual que todos los venezolanos aún no tiene libertad”, señaló en Twitter la Asamblea Nacional, de mayoría opositora.

Sin embargo, la oposición asegura que aun hay cientos de presos políticos en las cárceles venezolanas y que la persecución ha sido la única forma de hacer política del gobierno, desfondado en las encuestas.

Así, la exigencia a Bachelet desde distintos sectores es pasar a la acción. El primero en hacer el llamado fue el propio Juan Guaidó:

“Mas que visibilizar la crisis, hay que buscar soluciones en definitiva a la crisis que hoy vive Venezuela”, expresó el líder opositor.

El parlamentario declaró que espera conocer la agenda oficial de Bachelet en Venezuela para “poder determinar” su participación en el periplo de la funcionaria de la ONU.

“Lo importante para nosotros no es solamente el diagnóstico, la caracterización de la crisis sino las soluciones”, agregó.

Guaidó recalcó que busca que “el mundo sepa claramente lo que está pasando en Venezuela (…) la emergencia humanitaria compleja, las graves violaciones de derechos humanos en Venezuela”, acusando que el gobierno de Maduro “va a tratar de invisibilizar los problemas” del país.

En este mismo sentido habló Antonio Ledezma, ex alcalde metropolitano de Caracas exiliado en Madrid. 

“No se deje secuestrar por las mafias de Maduro”. En esa línea, la instó a manejarse por la capital venezolana “sin una ruta trazada por el régimen”.

“Le recomiendo que recorra las calles de Caracas y verá a la gente comiendo de la basura; vaya al hospital JM de los Ríos y se enterará por qué mueren niños, o acuda a cualquier centro de salud y confirmará que hay una catástrofe humanitaria”, indicó el dirigente opositor.

Asimismo, invitó a la ex presidenta de Chile a visitar “La Tumba”, la cárcel donde son torturados decenas de presos políticos por las fuerzas de seguridad del régimen chavista: “Vaya a La Tumba y va a sufrir en carne propia los horrores que sufrió su padre en la dictadura chilena. Hable con los presos políticos, civiles, militares, y les van a relatar cómo han sido torturados”.

“Diga que le permitan hablar con el Capitán Caguaripano, con el comandante Ibver Chaparro, con el general Isaías Baduel, con los diputados Edgar Zambrano, Juan Requesens, el resto de los presos políticos y sus familiares”, agregó.

En esa misma línea se pronunció Henrique Capriles, quien pidió a Bachelet no dejarse “seducir” por el gobierno chavista: “No se deje seducir por quienes esperan verla bailando encima de los mismos muertos que ellos celebran, mientras se ponen medallitas de hojalata ideológica”.

Indicó que los funcionarios del régimen de Maduro recibirán a Bachelet “dispuestos a mentirle con cifras maquilladas y un parque temático” a fin de que no pregunte por lo que sucede en los hospitales, afectados por escasez de medicamentos y material sanitario.

“Su intención será ocultar la muerte que destilan en cada acción indolente, porque la única verdad aquí es que desde Miraflores (palacio presidencial) están matando a nuestra gente. Y estoy seguro de que la actualización de las cifras de asesinatos que usted ya denunció, llevados a cabo por la Policía política de la dictadura, no la obtendrá en los despachos”, apuntó el ex candidato presidencial.

Bachelet, cuya visita se anticipa tensa por la pugna de poder entre Maduro y Guaidó, sostendrá además reuniones con ministros, el presidente de la Corte Suprema chavista, Maikel Moreno, y el fiscal general -también de línea oficialista-, Tareck William Saab.

Aunque el régimen reiteró que Bachelet llegará por invitación de Maduro, Guaidó aseguró que la visita “es un logro de la protesta” para exigir la salida del poder del dictador chavista, a quien tilda de “ilegítimo”.

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