Los homicidios en Colombia aumentaron un 6,7 por ciento en 2018, la tasa más alta desde 2014, por la violencia de los grupos que emergieron o se fortalecieron tras el desarme de la exguerrilla FARC, según un informe oficial.

Medicina Legal alertó sobre “las nuevas violencias emergentes” que “están ocupando los nichos” y zonas donde antes operaba la que fuera la mayor guerrilla de América, convertida ahora en un partido de izquierda tras la firma de la paz en 2016.

Según la autoridad forense, el año pasado hubo 12.130 homicidios, mientras que en 2017 hubo 11.373 en el país de 45 millones de habitantes. En 2018 se rompió por tanto una racha “de ocho años en los que el número de homicidios” había descendido “constantemente”.

El pico de 2018 sólo es comparable con el de 2014 cuando hubo 12.626 casos. La tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes pasó de 23,1 en 2017 a 24,3 el año pasado, según el reporte, titulado “Forensis 2018: Datos para la vida”. 

“La violencia ha reaparecido con toda fuerza” en las regiones del Bajo Cauca (noroeste), el Catatumbo (noreste), Putumayo (suroeste), Cauca (suroeste) y Nariño (suroeste), donde se concentran narcocultivos y hay minería ilegal, fuente de recursos para organizaciones armadas, preció Medicina Legal.

Los municipios con las tasas más altas de muerte violenta son aquellos en donde operan el Clan del Golfo, la mayor banda narco del país surgida de paramilitares de ultraderecha desmovilizados en 2006, la guerrilla del ELN y disidentes de las FARC, entre otros.

El 91,3 por ciento de las víctimas de homicidio eran hombres. 

Medicina Legal anota que un 28,47 por ciento de los casos que tienen como víctimas a las mujeres correspondió a violencia intrafamiliar, mientras que la vivienda es el lugar donde más las asesinan.

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