“Asumiendo el gobierno fui atacada de la manera más vil con unos videos que afortunadamente no tuvieron eco. Y vienen de ese sector que solamente quiere perjudicar, que solamente quiere descalificar, que solamente lo hacen por una especie de venganza”, aseveró Jeanine Áñez, la autoproclamada presidenta de Bolivia.

Convocatoria a nuevas elecciones en Bolivia

En medio de esta polémica inesperada, Jeanine Áñez anunció el inmediato envío al Congreso de un proyecto de ley que impulsa la anulación de las elecciones del 20 de octubre y la convocatoria a nuevos comicios para una fecha aún indeterminada.

El primer punto de la norma legal propuesta declara la anulación de las elecciones del 20 de octubre, en las que el ex presiente Evo Morales fue declarado ganador en primera vuelta en medio de denuncias de fraude por parte de la reelección.

El segundo llama a apurar la convocatoria a nuevas elecciones y el tercero convoca a elegir a los miembros de los organismos que deberán encargarse de controlar la limpieza de los comicios, todo en un proceso de plazo “breve”.

Añez fue calificada como depravada y aseguraron que su relación con la Iglesia es pura fachada. En su discurso, volvió a hacer referencia a Dios, pidiendo que “ilumine a la Asamblea Legislativa Plurinacional para que pueda elegir personalidades probas, por méritos, que garanticen a todos los bolivianos un proceso transparente”.

El gobierno le había dado un ultimátum de 48 horas al parlamento para convocar a elecciones y frenar la la escalada de represión policial y militar que ya provocó más de 30 muertos y cientos de heridos, para evitar superar el límite de 90 días estipulado para la convocatoria de elecciones de los gobiernos interinos.

El Movimiento al Socialismo (MAS) del presidente depuesto Evo Morales tiene una mayoría legislativa de dos tercios y expresó su predisposición a convocar elecciones y a elegir a los nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral, ya que las anteriores autoridades de esa corte fueron detenidas y acusadas de fraude.