La excongresista colombiana Aida Merlano declaró ayer en la sede del Palacio de Justicia en Caracas, en una audiencia especial organizada por las autoridades venezolanas que se desarrolló en el piso 6 de la edificación judicial.

En la diligencia que tuvo una duración de 56 minutos, Merlano compareció ante la jueza Carol Padilla, del Tribunal Especial 1º de Control en Terrorismo, la  misma que lleva el caso por el supuesto intento de magnicidio contra Nicolás Maduro el 4 de agosto de 2018.

Allí, la excongresista habló por primera vez —públicamente— de su proceso, pese a que durante su juicio en Colombia nunca explicó ni anticipó nada de lo que, según ella, tiene para contar sobre los políticos y el Gobierno colombiano, y por el contrario guardó silencio sobre la compra de votos para las elecciones en las que resultó elegida senadora. 

“Quiero disculparme ante todo, disculparme con la República Bolivariana de Venezuela, por ingresar ilegalmente a este país, pero soy perseguida por el gobierno de Colombia”.  Con esas palabras Merlano justificó su fuga a Venezuela y matizó diciendo que miembros de las casas políticas Gerlein y Char, además de Vargas Lleras y el exfiscal (sin decir nombre) le ayudaron a escapar, pero después descubrió “que había sido un secuestro”.

“Lo que hicieron conmigo fue un montaje para quitarme del paso. Me privaron de la libertad y fui sometida a maltratos dentro de la cárcel”, dijo Merlano al inicio de su declaración.

Contó cómo fueron sus inicios en política y cómo Julio Gerlein llegó a su vida. “Este señor fue un apoyo económico para mi mamá, pero fue víctima de acoso durante muchos años, terminé en una relación sentimental con él y me incorporó en el mundo de la política junto a Roberto Gerlein”.

Indicó que sus ganas por cambiar la política generan molestias. “Fui testigo de las altas sumas de dinero que la familia Char entregaba para financiar las campañas políticas. Eso me convirtió en objetivo militar”, señaló.

“Yo me independicé, pero se metieron en mi sede política y metieron a una candidata, Lilibeth Llinás. Se entregaron recursos para financiar la campaña de Vergas Lleras a la Presidencia de la República”, dijo Merlano. Añadió que estando detenida Arturo Char le ofreció que le iban a ayudar para quitarle los cargos, pero días más tarde derivó en su condena.

La fuga

Posterior a ese episodio, contó Merlano, Julio Gerlein la llamó y  le dijo que recibiera unos abogados. “Ellos me iban a explicar algo que tenía que hacer y fue cuando me hablaron de la fuga”. 

“Son pocos los senadores en Colombia que se eligen a conciencia. En la elección de los últimos presidentes las casas políticas invirtieron $25.000 millones. Sé a quién le entregaron cada cifra y el manejo que recibieron para tener los cupos indicativos que designa la Presidencia a través de los ministerios”, aseveró Merlano y dice tener pruebas de ello.

La excongresista manifestó que la llegada de Néstor Humberto Martínez a la Fiscalía “fue necesaria para encubrir el entramado de corrupción” con el tema Odebrecht.

“En esa elección es cuando se comienzan a entregar unos cupos indicativos a los congresistas que votaron a favor de la candidatura de Néstor Humberto Martínez. Sé lo que se entregó a cada congresista”, manifestó Merlano.

Me querían asesinar. Durante la diligencia, la excongresista, quien llegó luciendo un blazer rojo, botas de tacón de aguja, pantalón negro de cuero, sin esposas y custodiada por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), invitó a los periodistas a preguntarle al presidente Iván Duque el modo cómo se dio el cobro de su recompensa.

“Quiero que los periodistas que hoy están aquí le pregunten a Duque por qué razón luego de 4 días de mi fuga quiso cobrar una recompensa por $50 millones y luego por $200 millones”, dijo la exparlamentaria en la diligencia. Contó que al día siguiente que se escapó del sitio donde la tenían “Duque subió la recompensa a $200 millones”.

“Yo estaba secuestrada. Los raptores me contaron todo, me iban a asesinar y a enterrar en una fosa común en una finca de Valledupar para que nunca me encontraran”, señaló la exsenadora requerida desde el primero de octubre de 2019 por las autoridades colombianas. Agregó que “ellos sabían dónde estaba”.

En la audiencia, la mujer de 39 años y sentenciada en Colombia a 15 años de prisión por la Corte Suprema por los delitos de concierto para delinquir, fraude electoral y tenencia ilegal de armas, se mostró segura sobre su proceso.

 “¿Cuál fue el delito que cometí? Le digo al presidente de este país, Venezuela, que si este caso debe llevarse a instancias internacionales, me ayude. No tengo miedo de ser condenada por la justicia, pero no con pruebas falsas”, dijo.

Sin pruebas

En las declaraciones, Merlano indicó que a la clase política de Colombia le tiene “miedo”, por lo que  pidió a Venezuela le brinde protección.

Pese a que no mostró pruebas, Merlano aseguró que  está “abierta a denunciar toda la corrupción que hay en Colombia a través de los medios de comunicación. Tengo secretos que develan comisiones y coimas vinculadas al fiscal”.

En la diligencia, la mujer indicó estar abierta a dar entrevistas y señaló a “los responsables” de lo que le ocurra a ella y a su familia.

 Ellos serían, según Merlano, “Álvaro Uribe, la familia Char, me refiero a Fuad Char Abdala, Alex Char y Arturo Char, y a la familia Gerlein, en cabeza de su hijo, Julio Eduardo Gerlein, y Margarita Gerlein, quienes organizaron la fuga y con la familia Char”, dijo la exsenadora.

“Cuando salga a declarar, va a caer él (Uribe), medio Congreso y la política colombiana”, dijo la exsenadora y añadió: “Si algo me pasa a mí o a mi familia quiero que sepan que el culpable es Álvaro Uribe Vélez y la familia Char”, dijo.

En la diligencia Aida Merlano hizo un paréntesis y también se refirió al caso Odebrecht en Colombia. Aseguró que la empresa brasilera entregó “fuertes sumas de dinero” a la campaña del expresidente Juan Manuel Santos.

Incorporada al expediente

El Código Orgánico Procesal Penal permite que los indiciados puedan declarar en cualquier momento de la investigación, por lo tanto la declaración de Merlano será incorporada en su expediente en Venezuela, donde es procesada por los delitos de usurpación de identidad, uso de documento falso y asociación para delinquir.

La captura. Merlano fue fue recapturada el 27 de febrero en Maracaibo, estado Zulia (oeste), y recluida en la sede del servicio de inteligencia (Sebin) en el Helicoide en Caracas.

Organismos de seguridad informaron que la detención de Merlano fue practicada por miembros de la Fuerza de Acciones Especiales (Faes).Los efectivos llegaron al edificio residencial Costa del Sol, ubicado en la avenida El Milagro, la principal del sector. Subieron precisamente al apartamento 11 C del piso 11.

Luego de tocar varias veces la puerta, los funcionarios fueron atendidos por una mujer, quien resultó ser la exsenadora.

El Ministerio Público dijo que al momento de ser capturada, Merlano no exhibió documento de su entrada a Venezuela.

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