Luis Carlos Sarmiento Angulo, el hombre más rico de Colombia, acaba de anunciar que donará 80.000 millones de pesos (unos 19,5 millones de dólares) para atender la crisis generada por el nuevo coronavirus en el país.

Aplausos y aplausos en redes sociales y cuán bueno es el hombre, dijeron algunos sobre el principal financista de la campaña del presidente Iván Duque.

“Con el fin de fortalecer la atención de la emergencia sanitaria que atraviesa Colombia en razón de la pandemia de COVID-19, quiero confirmarle mi apoyo al país y al Gobierno Nacional con una donación de 80.000 millones de pesos”, indicó Sarmiento Angulo en una carta difundida por la prensa local.

El empresario, propietario del Grupo Aval, la mayor cadena de bancos del país, explicó que el dinero será destinado en tres frentes que se han “identificado como prioritarios”.El primero, la distribución de mercadería para la población más vulnerable, el segundo, la compra de 300.000 kits para la realización de las pruebas diagnósticas para la detección del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, y el último, la adquisición de ventiladores para pacientes con insuficiencia respiratoria.

En la carta, Sarmiento Angulo señaló que los kits y los ventiladores serán entregados al Ministerio de Salud y al estatal Instituto Nacional de Salud para que sean usados “en el menor tiempo posible”, mientras que de los kits dijo que se consiguieron a través del embajador de Colombia en Corea del Sur, Juan Carlos Caiza.

“La prevención por un lado y la efectividad en el diagnóstico y en el tratamiento de las personas afectadas depende directamente de la capacidad de reacción de las instituciones a cargo, de allí la importancia de robustecer la infraestructura e insumos requeridos al efecto”, escribió Sarmiento Angulo en la carta.

Los casos del COVID-19 en Colombia llegaron este lunes a 798, luego de que el Ministerio de Salud confirmó 96 nuevos contagios, mientras que cuatro personas más fallecieron y el número de muertes asciende ahora a catorce.

¿Qué hay detrás?

La donación deja una clara pregunta: ¿Cuál es el interés del hombre que ha dedicado su vida a monopolizar la riqueza del país? La respuesta tiene mucho de contexto, pues el Grupo Aval no pasa por su mejor momento en términos de imagen pública. 

La empresa ha sido uno de los tentáculos del Caso Odebrecht en Colombia y ante una larga lista de pruebas de corrupción -al punto de involucrar al antiguo fiscal general de la nación- Sarmiento Angulo estaría buscando aprovechar la situación para lavarle la cara a su negocio. 

Durante varios años, la empresa del millonario fue acusada de estar al tanto del pago de sobornos y coimas que impulsó la constructora brasileña en varios contratos, prácticas corruptas que la multinacional brasilera llevo a cabo en muchos otros países del mundo. 

Por otro lado, hay un fin político detrás de esto: Duque, en pocas palabras, es empleado de Sarmiento Angulo. Y el buen desempeño del presidente es, a la larga, un rédito en la inversión que el millonario hizo en él. El fracaso del mandatario podría alimentar a la oposición de izquierda, lo que sin duda costaría mucho más que 20 millones de dólares a Sarmiento Angulo y los empresarios.

Por último, cabe recordar que las donaciones tienen un beneficio tributario que en este caso podría considerarse como un ahorro futuro para el conglomerado que maneja todos los bancos de Colombia que tan solo durante el tercer trimestre del 2019 tuvo ganancias por 743.000 millones de pesos: 10 veces más lo donado.