El arresto domiciliario que recibieron cientos de presos por pertenecer a grupos de riesgo en medio de la pandemia de coronavirus en Argentina abrió un amplio debate por el rechazo de familiares de víctimas y la advertencia del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, de iniciar juicio político a los jueces que lo avalen.
La salida de los presos de la cárcel desata preocupación tanto en las autoridades como en la sociedad y en las redes se multiplicaron las convocatorias a un “cacerolazo” este jueves en repudio al accionar judicial.
Hasta el momento, se estima que en todo el país cerca de 1.300 presos obtuvieron el beneficio de arresto domiciliario por la pandemia de covid-19, en el marco de un sistema carcelario con superpoblación y en el que gran parte de los reclusos debe pagar sus condenas en condiciones de hacinamiento.
Pero la prisión domiciliaria de los reclusos, que protagonizaron ya en los últimos días varios motines violentos en las cárceles en reclamo de este beneficio, medidas sanitarias y otras demandas, divide al oficialismo y levanta críticas de la oposición, al tiempo que familiares de víctimas y diversos colectivos reclaman a la justicia que proteja a la sociedad.

Presos en arresto domiciliario

La mayoría de los reclusos que recibió el arresto domiciliario reside en la provincia de Buenos Aires, donde el juez de Casación Penal Víctor Violini dictó un amparo colectivo que benefició a cientos de personas en privación de la libertad.
Ante las fuertes críticas que recibió por su resolución, Violini aclaró a través de la red social Twitter que el hábeas corpus colectivo que dictó “no permite el arresto domiciliario de delitos cometidos con armas, delitos de violencia de género, delitos de abuso sexual o delitos cometidos con violencia”.

Sin embargo, son varios los reclusos que caben en esta categoría y que de todas formas recibieron el beneficio, reporta el diario La Nación, que dio como ejemplo la situación de Héctor Julián Barroso, de 62 años y condenado a 25 años de cárcel por doble homicidio. Ahora, se acogió al arresto domiciliario, al igual que Pedro Olmos, quien está siendo investigado por la violación de una niña de 13 años y que continuará con la prisión preventiva en su hogar, ubicado a pocos metros de la vivienda de la víctima.

También llamó la atención la situación de Diego Arduino, condenado a 16 años de prisión por el asesinato de un hombre en Mendoza y que había solicitado el arresto domiciliario por padecer una enfermedad respiratoria y ser considerado parte del grupo de riesgo del covid-19. En su caso, no sólo recibió la venia del tribunal, sino que también de la madre de la víctima.
Un caso polémico fue el de un hombre en la ciudad de Buenos Aires que cumplía condena por robo y violencia de género, que había sido liberado días atrás y hoy fue detenido tras recibir una denuncia porque “golpeó a sus sobrinos”, según el secretario de Seguridad de la capital, Marcelo D’Alessandro.
En la provincia de Chubut (sur), en tanto, un grupo de personas golpeó violentamente a un detenido que acababa de abandonar la prisión en la que cumplía condena por secuestro, una escena que uno de los presentes grabó en video y publicó en las redes sociales.

Preocupación y reclamos por las excarcelaciones

Familiares de víctimas y diversos colectivos se pronunciaron en las últimas horas en contra de la excarcelación de reclusos.
“Mi familia y yo sabemos lo que es vivir con los asesinos sueltos durante muchísimos años, no queremos que nadie pase más por esto”, aseguró Roberto Almeida, cuya esposa fue asesinada, y pidió al Poder Judicial que “por favor tengan buen criterio a la hora de firmar los beneficios que correspondan y se tomen también el tiempo que corresponda”.

 

“Mi familia y yo sabemos lo que es vivir con los asesinos sueltos durante muchísimos años, no queremos que nadie pase más por esto”

Roberto Almeida
La agrupación Familiares Atravesados por el Femicidio, el colectivo Actrices Argentinas y entidades feministas también rechazaron que se otorgue el arresto domiciliario a “aquellas personas que ya han demostrado que son peligrosas para la sociedad”.
El comunicado de Actrices Argentinas advierte que “es de público conocimiento que detenidos y procesados por violación, abuso y violencia de género fueron beneficiados con prisión domiciliaria” y reclama: “Pedimos que se dispongan recursos que garanticen medidas sanitarias para la población penitenciaria, pero exigimos que eso no implique poner en peligro a mujeres, diversidades y niñes”.
El intendente (alcalde) de la localidad bonaerense de San Miguel, Jaime Méndez, denunció que en su municipio liberaron a reclusos con causas por “robo agravado, abuso sexual, estafa, extorsión, privación ilegítima de la libertad y venta de drogas” y alertó que “los presos vuelvan a sus casas y barrios, los mismos ambientes donde cometieron los delitos que motivaron su detención, claramente no es la solución”.

Juicio político a magistrados

El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, se pronunció en contra de la excarcelación de presos y alertó que podría llevar a juicio político a los magistrados que no cumplan con la norma que brinda derechos y garantías a las víctimas o sus familiares.
“Estoy sacando una instrucción para que en los casos en que los jueces no cumplan con la Ley de la Víctima y no les den vista y se proceda a la liberación de un delincuente, le iniciamos un juicio político, porque hay un procedimiento para avanzar con las excarcelaciones y los jueces los tienen que cumplir”, sostuvo el legislador peronista.

El titular del Consejo de la Magistratura, Alberto Lugones, afirmó el miércoles que Massa “plantea algo razonable si no se contempla a la víctima”.

Al recibir una petición de arresto domiciliario, el juez debe evaluar “de forma precisa y razonable” los informes médicos que sostengan que el detenido se encuentra “en situación de riesgo por una cuestión de salud preexistente que se agravaría en caso de coronavirus” y actuar en consecuencia, señaló Lugones en declaraciones al canal noticioso TN.

La respuesta del Gobierno

En medio de la controversia, y mientras en Twitter lideraba la lista de tendencias la etiqueta #NoLiberenALosPresos, el Presidente trasandino, Alberto Fernández, salió a aclarar su postura en la misma red social el miércoles.
“Es conocida mi oposición a ejercer la facultad del indulto. Digo esto en momentos en que una campaña mediática se desata acusando al Gobierno que presido de querer favorecer la libertad de quienes han sido condenados”, comenzó escribiendo en una larga cadena de mensajes.

A lo ya expresado días atrás, el Mandatario remarcó que mientras Gobiernos de otros países “han dispuesto libertades tratando de minimizar” el riesgo de contagio en las prisiones, por conmutación de penas o indultos, en lugares como Argentina la solución del problema “está en manos de los tribunales”, que son los que de considerarlo necesario, “disponen libertades”.

“Las cámaras de casación han hecho muy oportunas recomendaciones para hacer frente al problema”, indicó el Presidente, que criticó que se haya hecho una “malintencionada campaña” en redes y medios de comunicación “induciendo a hacer creer a la ciudadanía que el Gobierno prepara una salida masiva de gente detenida en virtud de procesos penales”.
“Lamento la conducta de quienes en circunstancias tan cruciales como los que vivimos, muestran su poco apreciable condición humana intranquilizando a la sociedad en momentos en que precisamente más necesita ser contenida”, concluyó.
En tanto, la ministra de Justicia, Marcela Losardo, aclaró este jueves que “nadie está de acuerdo en sacar violadores, sacar asesinos seriales… no se está de acuerdo con eso, se está de acuerdo con que hay un grupo de gente que está en un alto riesgo donde si ocurre lo que puede llegar a ocurrir hay un contagio masivo en los centros penitenciarios”
En ese sentido, aseguró que las palabras de Fernández son “la posición del Gobierno” y que “no se van a disponer indultos ni amnistías ni conmutación de penas por ninguna razón”.
“A mi no me gusta que salgan los asesinos a al calle, a mí no me gusta que salgan los violares a la calle, a nadie le gusta y al Presidente tampoco”, recalcó.