Jeanine Áñez, la presidenta que nadie eligió en Bolivia, tuvo entre sus filas de empleados oficiales a un narcotraficante buscado por Estados Unidos. Se trata de Fernando Gustavo Álvarez Peralta, sindicado por la DEA de pertenecer al cartel de las Flores.

Jeanine Áñez lo empleó nada menos que como Director General de Producción Agropecuaria y Soberanía Alimentaria, departamento que forma parte del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.

Según el oficialista diario Página Siete, el 12 de febrero la ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Beatriz Eliane Capobianco Sandoval, firmó la resolución ministerial 084 en la que designaba al narco como Director General de Producción Agropecuaria y Soberanía Alimentaria. Una semana después, el 19 de febrero, Álvarez Peralta presentó su renuncia argumentando “problemas de salud” que le impiden desempeñar el cargo “con la dedicación requerida”.

El cruceño nació el 23 de enero de 1961, de acuerdo a los datos de la Administración para el Control de Drogas​ (DEA), y es presuntamente parte de la red de Raúl Flores Hernández, mejor conocido como El Tío, quien a su vez es acusado de mantener “alianzas estratégicas” con el Cártel de Sinaloa de México y el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

De hecho, en agosto de 2017, Álvarez Peralta fue incluído en la lista del Departamento del Tesoro de Estados Unidos como “asociado” de Flores Hernandez y lo acusaron de formar parte del grupo de personas de quienes el mexicano depende “para promover sus actividades de tráfico de drogas y lavado de dinero y para mantener activos en su nombre”.

Como consecuencia se congelaron las cuentas que el cruceño pudiera tener en Estados Unidos y se le prohibió realizar negocios con el país norteamericano.

La información de la existencia de nexos entre Álvarez Peralta y El Tío iniciaron en 2009, cuando el entonces director Regional de la DEA en México, David L. Gaddis, así lo comunicó a la entonces procuradora Marisela Morales, en el oficio MX-09-0383, citado por el diario mexicano Zocalo.

“La revisión de los archivos también reveló que Flores Hernández tiene conexiones con una célula de droga y dinero en Bolivia. Flores Hernández está relacionado con Fernando Gustavo Álvarez Peralta y su esposa Silvia Patricia Gómez Alejandro, que se dedican a las mismas actividades ilícitas que Flores Hernández”, detalló el escrito.

El 2014 Fernando Gustavo Álvarez Peralta, de cédula de identidad 2970301 SC, presentó una demanda de divorcio contra Silvia Patricia Gómez Alejandro, según consta en la página web edictos.bo, lo que confirma que tanto el hombre posesionado por el gobierno como el individuo vinculado por la DEA al narcotráfico, son la misma persona.

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