Muchos dirán ojalá: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió todo tipo de especulaciones luego de haber mostrado signos de fatiga el pasado fin de semana durante una ceremonia en la academia militar de West Point, cerca de Nueva York. Dos videos que lo muestran caminando con dificultad y sosteniendo un vaso de agua con las dos manos generaron preocupación entre sus simpatizantes y convirtieron a su estado de salud en un nuevo blanco de críticas de la oposición demócrata de cara a los comicios presidenciales del próximo tres de noviembre.

Trump, que cumplió 74 años el domingo, es el presidente más viejo en la historia de Estados Unidos. Las preguntas sobre su condición física surgieron el sábado al ser filmado bajando lentamente una rampa después de hablarle a los cadetes graduados en West Point. Inmediatamente, el presidente justificó su paso lento al considerar que la superficie estaba “resbaladiza”. En tanto, un segundo video lo mostró usando las dos manos para tomar un sorbo de agua durante el discurso, en el que además le costó pronunciar correctamente el nombre del general Douglas McArthur, héroe de la Segunda Guerra Mundial.

Ante los episodios, los ataques por parte de los demócratas no tardaron en llegar. Joe Biden, su principal oponente en la carrera presidencial, aprovechó la ocasión para relanzar un video antiguo que ya forma parte de su campaña. En la grabación, el candidato demócrata, que a sus 77 años recibió reiteradas críticas de Trump debido a su edad, resalta su forma física y su fortaleza al correr y elongar junto al ex presidente Barack Obama en la Casa Blanca. El nuevo eslogan de los anuncios de Biden pasó a ser a partir de ahora: “Donald Trump, muy débil para gobernar”.