Un juez federal de Brasilia ordenó al presidente Jair Bolsonaro a usar la máscara preventiva contra el coronavirus cada vez que se presente en público dentro de la capital. La decisión fue dictada por el magistrado Renato Borelli, de un tribunal de la capital de Brasil, donde desde marzo pasado es obligatorio el uso de las mascarillas en lugares públicos, según un decreto dictado por las autoridades locales. El mandatario había circulado por la ciudad sin tapa boca en varias ocasiones. También participó en actos y manifestaciones en las que no se respetaron otras normas para prevenir el contagio del virus, como el distanciamiento entre personas.

Le taparon la boca

A Bolsonaro se le acabó la rebeldía respecto al uso de barbijo tras el fallo categórico del juez Borelli. “Una simple consulta a Google es suficiente para tener acceso a innumerables imágenes del acusado Jair Messias Bolsonaro, viajando por Brasilia y alrededores del Distrito Federal, sin usar una máscara de protección individual, exponiendo a otros a la propagación de enfermedades que han causado conmoción nacional“, sostuvo el magistrado. Según la resolución judicial el mandatario tendrá que usar barbijo en espacios públicos, establecimientos comerciales, industriales y de servicios dentro de la capital de Brasil. “El presidente tiene la obligación constitucional de observar las leyes vigentes y de promover el bien general de la población, lo cual implica adoptar las medidas necesarias para proteger los derechos sanitarios y ambientales de los ciudadanos”, explicó Borelli en su fallo.

La sentencia obedece a una demanda civil planteada a título personal por el abogado Victor Mendonça Neiva, según informó el diario Folha de Sao Paulo. El letrado denunció la conducta irresponsable del presidente ya que contribuyó a socavar las medidas preventivas de las autoridades sanitarias. Según el fallo, en caso de que el presidente insista en presentarse en lugares públicos sin la mascarilla, deberá ser multado con 2.000 reales (unos 400 dólares), como ocurre con todo ciudadano que reside en el Distrito Federal. Además el ejecutivo nacional deberá exigirle a sus funcionarios y colaboradores el uso de máscaras. Sino lo hacen el Estado podrá recibir multas por 20.000 reales (4.000 dólares).

Conducta irresponsable

Bolsonaro participó en varios actos sin la máscara reglamentaria. A principios de junio, el presidente aterrizó con dos helicópteros de las Fuerzas Armadas brasileñas en la región de Planaltina, a 52 kilómetros de Brasilia. Se puso a un costado de la ruta para seguir el trabajo de la Policía Federal de Carreteras (PRF). No llevaba barbijo. Sin embargo se sacó fotos con los oficiales de esta fuerza y grabó varios videos con ellos. A su vez, los conductores de camiones que pasaban por el lugar se detuvieron y posaron con el mandatario. También levantó a un chico, lo abrazó y se sacó varias selfies.Quien ya había recibido una sanción por no usar mascarilla fue al ahora exministro de Educación Abraham Weintraub. El exfuncionario había participado de manifestaciones en las que bolsonaristas radicales exigían el cierre de la Corte Suprema y el Congreso mediante una intervención militar. La mayoría de los asistentes a la movilización no llevaron protección. El ministro fue uno de ellos. Weintraub, una de las voces más extremas de la ultraderecha en el Gobierno, renunció el pasado jueves. Desde los sectores más moderados venían exigiendo su salida hacía varias semanas. Según fuentes del Distrito Federal de Brasilia, Weintraub no llegó a pagar la multa por incumplir las normas sanitarias, por lo que el valor de la misma sigue aumentando.Brasil es el segundo país más afectado del mundo por la pandemia de la covid-19, detrás de Estados Unidos. Hasta el momento suma más de 51.000 muertos y 1,1 millones casos. Brasilia, con una población de unas 3 millones de personas, contabiliza 34.148 contagios y 449 muertes. Sólo en las últimas 24 horas allí hubo 921 nuevos casos y 26 muertos por el virus. Es el onceavo distrito más afectado por la pandemia. El estado de San Pablo encabeza la triste lista con 221.973 casos y 12.634 muertos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó esta semana que los números pueden ser aún peores. Según el organismo Brasil realizó pocas pruebas para saber cuántas personas se infectaron del nuevo coronavirus.En paralelo, comenzaron a llevarse a cabo en San Pablo las pruebas de la vacuna que ensaya la Universidad de Oxford contra el coronavirus. Los exámenes se iniciaron el pasado fin de semana tras lograr la aprobación de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria. El proyecto pretende probar la vacuna en un grupo de 2.000 personas. De esta manera Brasil se convirtió en el primer país en iniciar las pruebas en humanos fuera del Reino Unido para comprobar la inmunización contra el Sars-Cov-2.