Sebastián Piñera lo ha vuelto a hacer: su gran solución para la crisis económica que enfrentan los chilenos en medio de la pandemia del coronavirus va en la línea de la tan cuestionada filosofía económica que ha hecho de Chile un paraíso para las grandes empresas pero no para los chilenos: la deuda.

El tan esperado plan de protección para la clase media presentado por el empresario se basa en que quién lo necesite podrá endeudarse a mejores tasas. 

Acompañado por ministros y parlamentarios de su partido, el autócrata dijo que la iniciativa tendrá un costo de 1.500 millones de dólares pues contempla regalar dinero a los pobres, condonarselo a los ricos y prestárselo a la clase media.

La primera medida anunciada por Piñera es la entrega de créditos para la llamada «clase media», administrados por el Estado. “Estos créditos se otorgarán durante un período de cuatro meses y tendrán un monto total máximo de $2.600.000. Tendrán un año de gracia y tres años de amortización”, detalló.

Piñera afirmó que los créditos «beneficiarán» a 600 mil personas.

La segunda medida es la postergación del pago de dividendos hipotecarios hasta por seis meses, que incluirá a quienes “hayan experimentado una caída significativa de sus ingresos y no hayan accedido a otros mecanismos similares”.

Asimismo, el Gobierno anunció la ampliación del programa de subsidio para arriendos, que se extenderá por tres meses y apuntará a familias de ingresos bajos y medios, “que hayan experimentado una caída de ingresos superior al 30%, que no hayan obtenido un beneficio equivalente y que no estén protegidos por el Ingreso Familiar de Emergencia 2.0”.

Según dijo el jefe de Estado, el beneficio consistirá en 150 mil pesos y llegará a 50 mil familias, cuyos arriendos sean menores a 400 mil pesos mensuales.

Finalmente, Piñera informó la ampliación del Crédito con Aval del Estado (CAE) dirigido a estudiantes de educación superior “que hoy no cuenten con beneficios de pago de matrícula, que hayan visto deteriorada su situación económica y que se encuentren matriculados en instituciones de educación superior acreditadas por el Estado”.

De acuerdo a sus cálculos, serán más de 130 mil los estudiantes que podrán postular al beneficio, que tendrá una tasa de dos por ciento y cuyo pago máximo no podrá exceder el diez por ciento de los ingresos.

Evidentemente, las medidas del régimen de Piñera sólo benefician a la banca privada y no comportan ninguna solución real a la crisis capitalista en curso, cuyo costo lo está pagando el pueblo y los trabajadores.

El acceso a deudas domésticas, en ausencia de inversión productiva y destrucción vertical de empleo, únicamente constituye la promesa de una burbuja crediticia que intensificará la crisis en vez de aliviarla.

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