Muchos gobernantes están encontrando su aliado perfecto en el Covid-19: algunos ejercen un control más estricto sobre su población, otros ven opacados los escándalos de corrupción que los acosaban y otros quieren usarlo como excusa para mantenerse en el poder. Ya pasó en Bolivia, podría pasar en Estados Unidos.

Donald Trump pareció sugerir este jueves que se pospongan las elecciones presidenciales de noviembre hasta que los ciudadanos puedan votar “de manera adecuada y segura”, citando como causa la pandemia de coronavirus supuestos fraudes causados por la votación por correo.

“¿Retrasar la elección hasta que las personas puedan votar de manera adecuada y segura???”, se preguntó el mandatario en Twitter.

Trump, que está varios puntos rezagado en las encuestas con respecto a su rival, el demócrata Joe Biden, volvió además a criticar el voto por correo, que se prevé que aumente considerablemente para evitar las aglomeraciones en los centros electorales.

“Con la votación universal por correo (no la votación en ausencia, lo cual es bueno), 2020 será la elección más INEXACTA Y FRAUDULENTA de la historia”, dijo. “Será una gran vergüenza para los Estados Unidos”.

Las elecciones presidenciales del 3 de noviembre se anuncian muy crispadas, en un momento en que el país está dividido, inquieto, con el recuerdo de los 150.000 fallecidos de covid-19 y la sacudida de la crisis económica. 

El líder republicano, cuya imagen se ha visto afectada por el manejo errático de la pandemia y las protestas contra el racismo en varias ciudades del país, tiene un promedio de 40 puntos de intención de voto en las encuestas, mientras que el ex vicepresidente Joe Biden lidera con el 49%, a menos de 100 días del proceso electoral.

De todas formas, el sistema del voto indirecto, a través del colegio electoral, mantiene abiertas las posibilidades del mandatario y podría suceder el mismo escenario que en 2016, cuando Trump tuvo menos votos que Hillary Clinton, pero venció en los estados clave.

Una posible suspensión de las elecciones tendría que ser aprobada por ambas cámaras del Congreso, una de las cuales está bajo control de la oposición. Además, la Constitución indica que el presidente debe dejar su cargo en enero, por lo que no significaría que Trump pase más tiempo en el poder.

Después de una mejoría a fines de la primavera, el coronavirus volvió a cobrar fuerza en Estados Unidos, el país más golpeado con más de 150.000 muertes y por encima de 4,2 millones de casos.

La situación es particularmente preocupante en CaliforniaFlorida Texas, donde las autoridades se han visto obligadas a imponer restricciones nuevamente.

Por eso, es probable que el voto por correo, un sistema que Trump tildó de “desastre catastrófico”, cobre una importancia mayor en noviembre. “Los demócratas hablan de influencia extranjera en la votación, pero saben que la votación por correo es una manera fácil para que los países extranjeros entren en la carrera. ¡Incluso más allá de eso, no hay un conteo exacto!”, dijo Trump el jueves en otro tuit.

Lo cierto es que si se eleva considerablemente el número de votos por correo, es casi seguro que no se conozca al ganador en la misma noche. Incluso, el conteo podría tomar varias semanas si el sistema postal se ve colapsado. No obstante, por el momento no hay evidencias concretas sobre un posible fraude, como viene denunciando el mandatario.

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