Branko Marinkovic huyó de la justicia boliviana por más de diez años después de ser acusado de financiar una banda terrorista que quería impulsar la división del país y la independencia de la región de Santa Cruz. Tras la caída de Evo Morales volvió sin enfrentar las denuncias y ocho meses después aparece como el flamante ministro de Planificación del Desarrollo.

Luego de tomar su juramento de rigor, Marinkovic dijo que toda su vida trabajó en la agroindustria, en las empresas, en el campo y que nunca tuvo un cargo político. Explicó que aceptó la propuesta de Jeanine Áñez,  la presidenta que nadie eligió.

El 16 de abril de 2009, un grupo de la Unidad Táctica de Resolución de Crisis de la Policía boliviana irrumpió en el hotel Las Américas de la mencionada localidad y sorprendió a un comando paramilitar reclutado y financiado por Marinkovic y unos otros conspiradores.

En la operación policíaca, perecieron los mercenarios europeos Eduardo Rózsa Flores (croata), Michael Dwyer (irlandés) y Árpád Magyarosi (rumano-húngaro). Los terroristas preparaban un atentado para asesinar el presidente boliviano, Evo Morales.

En su momento, la Fiscalía boliviana anunció que las evidencias reunidas en los últimos meses demuestran la responsabilidad de Marinkovic y de otros empresarios también vinculados con la trama terrorista.

Según la investigación, Marinkovic financió a la célula terrorista integrada por Rózsa Flores, Dwyer, Magyarosi así como Mario Tadic, detenido en la operación junto al húngaro Elod Tóasó. Se comprobó que Marinkovic entregó 200 mil dólares a los terroristas para la compra de armas.

Considerado uno de los mayores latifundistas de Bolivia. Branko Marinkovic, nació el 21 de agosto de 1967 en Santa Cruz de la Sierra. 

Marinkovic también financió a los elementos secesionistas opuestos al gobierno del presidente Evo Morales que en septiembre de 2006 provocaron graves incidentes en Santa Cruz de la Sierra y otras ciudades del oriente de Bolivia.

Ministro

“Sé trabajar. Toda mi vida tuve claro qué era lo que quería hacer y sé que se necesita una sociedad justa y ecuánime para salir adelante y que a todos nos vaya bien. Ésas son las causas en las que creo y por las que seguiré trabajando”, dijo el ex prófugo al tomar el cargo en reemplazo de Carlos Díaz Villavicencio.

Según Marinkovic, que hace unos años se enfrentó con comunidades campesinas por apropiarse de la Laguna Corazón, su misión será impulsar la “libertad para todos y oportunidades económicas para todos, así como los valores de la República”. Desde la constitución de 2006, Bolivia no es una república.