La policía chilena no pierde su esencia: Carabineros rebautizó la Academia de Ciencias Policiales (Acipol) de la policía uniformada con el nombre de General Rodolfo Stange Oelckers, el exintegrante de la Junta Militar.

Así queda en manifiesto en la orden general N°2787 de la institución del 13 de agosto pasado, firmada por la máxima autoridad de Carabineros, general Mario Rozas.

El motivo por el cual se realizó este cambio, según se lee en el documento, es buscar que “se asocie en el ámbito interno, al igual que el resto de los planteles de la Dirección de Educación, Doctrina e Historia, con un personaje destacado de la historia institucional, en este caso con el ex General Director de Carabineros, Rodolfo Stange, quien fuera durante los años 1975 y 1977 en el grado de coronel, director del entonces Instituto Superior de Carabineros, teniendo una destacada labor”.

Stange formó parte de la Junta Militar entre 1985 y 1990 y en 1994 se negó a renunciar a su cargo de director general de Carabineros cuando se lo solicitó el Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle.

Fuentes policiales señalaron que para tomar esta decisión se tomaron en cuenta una serie de argumentos, entre los que destacan que Stange fue quien gestionó y equipó el actual edificio de la Acipol, ejerciendo los cargos de subdirector y director del plantel. También se consideró, según las misma fuentes, que el exgeneral director no ha sido condenado penalmente y que, además, fue senador de la República.

El decreto fue expuesto esta jornada por diversos parlamentarios, quienes cuestionaron que se pusiera el nombre del exgeneral de la Junta Militar a la Escuela de Carabineros.

“El General Mario Rozas decide que Academia Policial se llame “Rodolfo Stange” en honor a “personaje destacado de la institución”. Olvida que Stange fue parte de Jta. de Gob de la dictadura, protegió asesinos caso degollados y se negó a renunciar ante el Pdte. Frei. Inaceptable”, indicó el diputado del Partido Socialista, Leonardo Soto.

Su par de RD, Miguel Crispi, señaló que “la condena a la dictadura no puede ni debe ser sólo discursiva. Un verdadero compromiso con los DDHH y la democracia pasa por dejar de homenajear a personas que fueron cómplices. Esta decisión del General Rozas es una provocación y debe revertirse”.

El también RD, Jorge Brito, indicó: “Ni orden ni patria. Carabineros “honra” a General de la dictadura, miembro de la Junta Militar Rodolfo Stange, defensor de los autores del “caso degollados” y ex Senador designado. Todo con la venia de su General Director Rozas. Urge refundación para una nueva policía democrática”.

El diputado del PC, Danile Núñez, opinó, en tanto, que el “General Rozas violenta a Chile al bautizar recinto de Carabineros con nombre de exGeneral Rodolfo Stange Como ex integrante de la junta militar es un cómplice de la dictadura. Ex uniformado encubrió a policías que degollaron a los tres profesionales comunistas. Rozas debe renunciar”.

Su par de Comunes, Claudia Mix, aseguró que “el General Rozas, con estudios en comunicaciones, podría haber anticipado la pésima señal que se da con esta decisión. Inaceptable”.

Mientras que el senador Pedro Araya (Ind), afirmó que “Justo cuando Carabineros está en entredicho por temas de DDHH. al Gral. Rozas se le ocurre bautizar su Academia de Ciencias Policiales como “General Rodolfo Stange”, ex miembro de la Junta Militar de la Dictadura e indagado por violaciones a DDHH. Desconexión con la realidad”.

El día que Stange se negó a renunciar

El 5 de abril de 1994, el uniformado rechazó dejar el cargo ante una petición de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. En esa época no había contemplado un mecanismo de remoción, por lo que la autoridad terminaría dimitiendo recién 18 meses después de la solicitud original.

Según relató La Tercera, Ruiz- Tagle pidió la renuncia a Stange en medio de la investigación judicial sobre el caso Degollados –el asesinato de tres profesionales comunistas ocurrido en 1985- donde el ministro en visita, Milton Juica, lo acusó por “incumplimiento de deberes militares y obstrucción a la justicia”.

Pese a la investigación judicial, a la petición del Presidente Frei y a la molestia del ministro Edmundo Pérez Yoma, el general Stange se mantuvo en su cargo por más de 18 meses más.

En aquel entonces regía la inamovilidad de los comandantes en jefes de las Fuerzas Armadas, que también operaba en el caso de Carabineros y que sólo fue modificaba en las reformas constitucionales implementadas por Ricardo Lagos en 2005. Stange dimitió recién el 16 de octubre de 1995, tras casi 48 años de servicio.