Salvatore Mancuso, exjefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y uno de los mayores promotores del paramilitarismo en ese país sudamericano, solicitó a EE.UU., donde se encuentra en una cárcel, su extradición a Italia.

El pasado 27 de marzo se puso fin a la condena que cumplía Mancuso por narcotráfico en el país norteamericano, a donde fue extraditado en 2008; sin embargo, permanece tras las rejas en el Centro de Detención del Condado de Irwin, bajo tutela del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés) a la espera de su deportación, debido a la pandemia del coronavirus.

La semana pasada, el abogado del exjefe paramilitar, Héctor Germán Mora, interpuso en Washington una acción en la que exige que su defendido sea deportado de inmediato a Italia, de donde es ciudadano, gracias a su padre, el napolitano Salvatore Mancuso D’Angiolella.

Mora alegó que EE.UU. ha violado sus propias normas en el caso de Mancuso, al recordar que las leyes de ese país establecen que una persona, una vez que haya recuperado su libertad, solo puede permanecer 90 días en una cárcel de paso para su deportación, y el exjefe paramilitar ya lleva alrededor de 150 días, reseñó El Tiempo.

Tras las quejas, la defensa recibió un correo de parte de la ICE, donde le informan que será expulsado de EE.UU. a más tardar el 4 de septiembre, refiere el mismo medio colombiano.

La defensa, además, ha dicho que temen que Mancuso sea “perseguido y torturado” si regresa a Colombia, puesto que ha hecho declaraciones sobre políticos y gobernantes que más tarde fueron sentenciados o que mantienen abiertas investigaciones en su contra. Entre otros, aseguró que había apoyado financieramente a Álvaro Uribe para su reelección en 2006.

¿Podría ser recapturado?

La noticia sobre su solicitud de extradición ha desatado un escándalo en Colombia, donde es solicitado para que responda a la Justicia por los crímenes cometidos al frente de las AUC.

Según el Ministerio de Justicia y del Derecho, actualmente Mancuso tiene tres circulares rojas de Organización International de Policía Criminal (Interpol), solicitadas por los tribunales superiores de Bogotá y Barranquilla, por los procesos que le siguen por los delitos de homicidio en persona protegida, deportación, expulsión, traslado o desplazamiento forzado de población civil, desaparición forzada, concierto para delinquir, secuestro, acceso carnal en persona protegida, tortura y toma de rehenes.

De acuerdo con la institución, por esas circulares, “los 194 países que hacen parte del Tratado de la Interpol están en la obligación de capturarlo en la eventualidad (de) que recupere su libertad, como consecuencia de decisiones judiciales que pudieren llegar a producir autoridades extranjeras”.

Los fallidos intentos por extraditarlo

Las críticas en los últimos días han sido contra el Gobierno colombiano, debido a que no ha logrado que EE.UU. extradite al exjefe paramilitar al país sudamericano.

En medio de este escándalo, este domingo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia se pronunció y, mediante un comunicado, explicó que “ha adelantado todas las gestiones necesarias para presentar las solicitudes de extradición que contra el señor Mancuso Gómez han sido ordenadas por la Rama Judicial y para otorgar toda la información que se ha requerido por las autoridades estadounidenses con miras a que estas solicitudes sean resueltas de manera favorable“.

Según la Cancillería, este año se han presentado cuatro solicitudes de extradición ante EE.UU. La primera se hizo el 15 de abril, por requerimiento de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal de Barranquilla, por el proceso relacionado con varios hechos, de los cuales lo acusan de autor mediato, cometidos entre 1999 y 2004 en diferentes municipios del Departamento del Norte de Santander, que dejaron 85 víctimas. Los cargos son por homicidio en persona protegida, desplazamiento forzado de población civil y desaparición forzada.

La segunda se presentó el 13 de mayo, también por requerimiento de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal de Barranquilla, por los mismos hechos y cargos; aunque en esta oportunidad se habló de 665 víctimas.

El mismo día se presentó otra solicitud, pero esta vez por requerimiento del Juzgado 18 de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá, que se fundamentó en la condena del 31 de diciembre de 2008, impuesta por el Juzgado 2º Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca, como responsable del delito de secuestro extorsivo agravado; no obstante, esta solicitud fue retirada el 17 de julio de 2020.

La última solicitud de extradición fue expedida el pasado 20 de agosto, por orden de la Sala de Justicia y Paz con funciones de conocimiento del Tribunal Superior de Bogotá. En esta oportunidad informaron que la petición tiene como objetivo que Mancuso, una vez en Colombia, quede privado de libertad para el cumplimiento de las sentencias del 20 de noviembre y 31 de octubre de 2014, confirmadas por la Corte Suprema de Justicia, en las que se le condena por la comisión de crímenes cometidos durante el conflicto armado colombiano.

Llevarlo a la CPI o al Tribunal Europeo de DDHH

“Salvatore Mancuso tiene graves deudas pendientes con la justicia colombiana y por eso se ha pedido su extradición […] El futuro de Salvatore Mancuso en Colombia debe ser una cárcel“, escribió en su cuenta en Twitter, la semana pasada, el presidente de Colombia, Iván Duque.

Dijo que de concretarse la extradición de Mancuso a Italia, su Gobierno acudirá “a los principios de jurisdicción universal por crímenes de lesa humanidad”.

Previamente, en una entrevista con el medio colombiano Semana, habló de llevar el caso a la Corte Penal Internacional (CPI).

Por su parte, el alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, mencionó que las víctimas de los crímenes de Mancuso también tienen otra opción, en caso de que el exjefe paramilitar sea enviado a Italia. Sugirió que se presenten quejas individuales ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Tanto la opción de la CPI como la del Tribunal Europeo de Derechos Humanos no parecen ser viables, según explicó a Semana Enrique Prieto-Ríos, profesor de derecho internacional de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario.

“La CPI juzga individuos por cometer crímenes de genocidio; crímenes de lesa humanidad; crímenes de guerra y crimen de agresión. Por lo tanto, tendría en principio una competencia subsidiaria respecto de los tribunales nacionales. En este sentido, es importante tener en cuenta que Mancuso ya ha sido condenado y en la actualidad está siendo investigado por otros crímenes por parte de autoridades colombianas”, dijo ante lo anunciado por Duque.

Entretanto, respecto a la opción que plantea el alto comisionado para la Paz, Prieto-Ríos enfatizó que “el Tribunal Europeo no tiene competencia para juzgar individuos, juzga Estados que hacen parte del Convenio Europeo de Derechos Humanos (no ratificado por Colombia) cuando estos violan alguna de sus disposiciones”.

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