La Cámara de Diputados de Chile despachó el proyecto de ley que tipifica como delito el negacionismo, en especial la defensa a las violaciones a los DD.HH. durante la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet.

Según la terminología del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Americana de Derechos Humanos, el negacionismo es la apología al odio, el cual podría desencadenar en acciones de violencia o de índole ilegal y que afecte a un grupo de personas.

Este proyecto fue presentado por el gobierno de Michelle Bachelet en septiembre de 2017 y luego, el gobierno de Sebastián Piñera presentó una indicación sustitutiva en julio de 2018, siendo aprobado en general por la Cámara el 9 de enero de 2020.

“Pese a aprobarse el artículo 1 que introduce un párrafo sobre incitación a la violencia y al odio en el catálogo de los crímenes y simples delitos que afectan los derechos garantizados por la Constitución; la norma sobre incitación a la violencia física fue rechazada, al no alcanzar los votos afirmativos que se requerían de quórum calificado. Mientras que el siguiente artículo, referido a la incitación al odio, no alcanzó mayoría simple para su aprobación”, explica la Cámara Baja en su sitio web.

Aún así, dada la aprobación de su artículo primero, la norma sancionará a quien justifique, apruebe o niegue las violaciones a los Derechos Humanos cometidas por agentes del Estado durante la dictadura cívico-militar, ocurrida entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990.

Según la Cámara de Diputadas y Diputados, se castigará “siempre que dichos actos perturben el orden público o bien impidan, obstruyan o restrinjan de forma ilegítima el ejercicio de un derecho por parte de él o los ofendidoscon la pena de presidio menor en su grado medio (541 días a 3 años), y multa de 40 a 60 UTM”.

Este castigo se agravará si dicha persona que efectúa el negacionismo, es un funcionario público, siendo sancionado con la inhabilidad absoluta temporal para ejercer sus funciones.

“Las palabras hieren más que los hechos”

El avance legislativo que sanciona como delito el negacionismo, fue bien recibido en la oposición, en especial en parlamentarios que perdieron a sus seres queridos durante la dictadura.

Es el caso de Carmen Hertz (Partido Comunista), cuyo esposo fue detenido, torturado, asesinado y desaparecido por agentes de Estado durante el régimen de Pinochet.

«Una de las falacias más graves que se ha publicitado es que con el tipo de negacionismo se sancionen ideas y posiciones políticas”, comenzó.

«Se vuelve a insistir en las falsedades de siempre, advertimos que existen a lo menos 10 países que sancionan la negación de crímenes de lesa humanidad, entre ellos Alemania, España, Suiza, entre otros», añadió.

Por su parte, Tucapel Jiménez (PPD), cuyo padre fue asesinado en dictadura, aseveró que «le hace bien a una sociedad, a veces las palabras hieren más que los hechos, causan más daños y dolor».

Finalmente, la diputada Camila Flores (conocida por su ferviente amor por Pinochet) se opuso tenazmente a esta medida al asegurar que impedir defender los crímenes de la dictadura «vulnera el derecho a la libertad de opinión y de pensamiento».

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