El gobierno que nadie eligió en Bolivia está en problemas. El ministro de Economía de Bolivia, Óscar Ortíz, dejó el cargo por “diferencias profundas” con la administración de  Jeanine Áñez, y tras informar la decisión provocó la renuncia de los titulares de Trabajo, Óscar Mercado, y Desarrollo Productivo, José Martínez.

Según señaló Ortíz en una rueda de prensa, mantuvo en los últimos días un conflicto con el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, por oponerse a la privatización de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica Cochabamba (Elfec). De acuerdo al relato del encargado de las finanzas públicas, por esa razón fue que Murillo promovió su “despido”.

“Yo no he renunciado aunque desarrollaron una campaña informativa falsa seguramente para presionarme para que lo haga, me parece una forma indigna de actuar, pero de todas maneras entiendo que ya han decidido designar otra persona, por lo cual he venido justamente hoy a dejar limpio mi escritorio y terminar con los últimos papeles”, dijo Ortíz. 

“Soy consciente que he tenido profundas diferencias con alguna autoridad de Gobierno sobre distintas medidas en la gestión pública”, afirmó el ahora exministro. Y agregó que tomó la decisión de no firmar el decreto supremo de la presidenta Áñez guiado por “los principios y la ética”, ya que la medida va “contra el ordenamiento jurídico” y no tiene el “suficiente respaldo legal”.

“No creo que el Gobierno, en sus últimas semanas, deba realizar nuevos contratos o adjudicaciones importantes, que debieran dejarse para la próxima gestión”, consideró Ortíz, en referencia a las próximas elecciones del 18 de octubre. 

Minutos después del anuncio, el Ministerio de Trabajo comunicó oficialmente la salida ‘irrevocable’ de su titular, Óscar Mercado.

Desde su cuenta de Twitter, Mercado agradeció a la mandataria de facto por haberle dado la oportunidad de servir a su país, y añadió: “No fue fácil trabajar en momentos tan complejos como los vivimos, pero puse todo mi esfuerzo y amor por mi patria”.

Seguidamente presentó su renuncia José Abel Martínez, quien dejó el cargo de ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural. 

Áñez ya posicionó a los ministros Branko Marinkovic para la cartera de Economía; Gonzalo Quiroga para Desarrollo Productivo; y a Álvaro Tejerina, en Trabajo.

La crisis en el Gabinete del Gobierno no electo se produce cuando faltan 20 días para las elecciones nacionales en Bolivia, que pondrán fin al proceso político desarrollado por Áñez y sus aliados, tras el golpe de Estado que derrocó a Evo Morales en noviembre de 2019. 

La semana pasada, la presidenta autoproclamada despidió al procurador general del Estado, José María Cabrera, quien también había rechazado el plan de privatización de la compañía eléctrica Elfec, que promovió Murillo.

Este lunes, tras la salida de los tres funcionarios, el diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS), Edgar Montaño, vinculó la cadena de renuncias a problemas de corrupción. “Esta gente piensa que en estos 10 meses tienen que aprovechar, robar y escaparse de Bolivia”, sostuvo, según reporta el medio ATB Digital.

 

Opina que es gratis