Después de que se lleven adelante las elecciones en Bolivia, el Movimiento Al Socialismo, el partido que acompaña Evo Morales y que tiene como candidato a presidente a Luis Arce es el ganador según los boca de urna que se desarrollaron durante la jornada. El partido que tiene como principal referente al líder regional volvería al poder después de lo que fue su derrocamiento a mediados de 2019. 

Durante la tarde, el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia anunció que no iba a utilizar el sistema de resultados preliminares para el conteo de votos y, la excusa que brindaron, fue que “solo se trabajará con datos oficiales”. Se espera que esos datos oficiales no se conozcan durante el domingo, aunque habrá una boca de urna cerca de las 21 horas argentina.  

Mas allá de la tardanza del Tribunal Supremo Electoral, el MAS amplificó una puntillosa metodología para evitar el fraude del gobierno golpista de Jeanine Áñez en la cual generó más de mil mesas testigos en todo el país.  La decisión del presidente del TSE, Salvador Romero, se basó en que, según él “por responsabildiad con el país” se decidió no usar el sistema de “Difusión de resultados”. 

“El domingo en la noche no vamos a tener el resultado oficial y final. Esto nos va a tomar algunas horas adicionales y es importante que la ciudadanía tenga paciencia porque el resultado va a ser confiable, (aunque) un poco más lento”, precisó Romero en una conferencia de prensa brindada en La Paz. 

 Además, sostuvo que la población puede estar presente en el recuento de votos, puede fotografiar el acta elaborada por los jurados electorales, mientras que los delegados políticos pueden tener una copia y los resultados en el sistema de cómputo podrán ser verificables acta por acta, incluyendo la fotografía del acta y la transcripción de los resultados.

DUDAS

El retraso de los resultados de las elecciones presidenciales de Bolivia desató un clima de incertidumbre y especulaciones que enrarecieron una jornada que se había desarrollado sin mayores incidentes.

Ante la falta de datos, tanto los oficiales como los resultados de los sondeos a boca de urna realizados por empresas privadas, aumentó la desconfianza que ya había desatado en algunos sectores la decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que suspendió a último momento el sistema de conteo rápido que se había anunciado para esta elección.

En principio, el órgano electoral iba a dar a conocer tendencia de los resultados en cuanto cerraran las casillas, pero la víspera el presidente del TSE, Salvador Romero, advirtió que las pruebas del nuevo sistema de Difusión de Resultados Preliminares (Direpre) no permitían tener certeza sobre los datos, así que era mejor no llevarlo a cabo.

Los cambios implicaban que el conteo de votos comenzaría a las 18:00 horas de Bolivia y se harían públicos en tiempo real, pero casi tres horas después solo se habían cargado los datos del voto en el exterior y ninguno a nivel nacional.

Finalmente, las cifras oficiales empezaron a publicarse casi a las 21:00, pero aun así las cadenas televisivas Unitel o Bolivisión evitaron dar a conocer las encuestas que habían realizado a boca de urna y cuyos resultados ya tenían desde hace un par de horas.

Ante el vacío de información, las redes sociales se colmaron en ese lapso de resultados falsos que generaron un clima de confusión, ansiedad y tensión, ya que daban por ganador al candidato del Movimiento al Socialismo, Luis Arce, o al de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa.

 

Sin tendencias

Por eso, cuando comenzaron a cargarse los datos, el presidente del TSE ofreció una conferencia de prensa en la que garantizó transparencia y prometió que los resultados serían confiables e incuestionables.

“Pedimos nuevamente paciencia a la ciudadanía, comprendemos que existe el deseo de conocer resultados lo más pronto posible pero estamos en una coyuntura delicada; esta es la elección más compleja, debemos apuntalar certeza de resultados, esto puede demorar”, dijo.

Además, hizo un llamado a la serenidad y tranquilidad de los líderes políticos.

“Es la hora de mantener el comportamiento responsable que hemos tenido toda la jornada para defender los valores de la democracia, vamos a concluir este proceso electoral de manera limpia y transparente“, prometió.

Romero anunció, además, que el conteo de votos se podría suspender durante la madrugada.

“Es probable que en un cierto momento de la noche, cuando ya no haya actas en los centros departamentales, se haga una pausa y (el conteo) se reanude muy temprano mañana en tribunales departamentales, cuando haya llegado una cantidad suplementaria nueva, significativa de las actas”, explicó.

Las suspicacias aumentaron cuando José Luis Galvez, director de Ciesmori, la empresa que realizó un boca de urna con la cadena Unitel, explicó que no podían dar a conocer los resultados de su estudio porque muchas personas habían preferido no responder y no tenían el 95 % de fiabilidad. 

Cuando dio esta explicación, ya habían pasado dos horas desde el momento en que podía publicar los resultados, es decir, que si no tenían datos suficientes lo podrían haber revelado en cuanto cerraron las casillas de votación para no tener en vilo a la población que esperaba tendencias que finalmente no se publicaron.

Sospechas

La incertidumbre se acentuó con un mensaje que escribió el derrocado presidente Evo Morales desde Buenos Aires.

“Ayer denunciamos que era sospechoso el levantamiento del Direpre a pocas horas del día de las elecciones. Ahora, las empresas encuestadoras se niegan a publicar los resultados a boca de urna. Están escondiendo el gran triunfo del pueblo representado por el MAS”, afirmó.

Morales calificó como “muy extraño y preocupante” que, a casi una hora del tiempo permitido para la publicación de los datos de los resultados en boca de urna, las empresas no lo hicieran. “¿Por qué el retraso? ¿Qué se quiere esconder?“, cuestionó.