Hay un sector de Bolivia que tiene muy complicado aceptar que perdieron el gobierno, que lo que creyeron sería un dulce retorno a la patria después de un exilio se acabó muy rápido y el regreso del Movimiento al Socialismo al poder es un golpe duro de asumir. Dicen que es probable que Luis Arce haya ganados las elecciones, pero no tan así. Que el 55,11 por ciento de los votos es una mentira y que en esto está metida una casta burocrática paceña a la que igual le conviene el retorno del MAS. 

Las elecciones fueron verificadas por una larga lista de entidades y a Arce lo ha felicitado hasta Tump. Pero ellos insisten en una auditoría. Su discurso no tendría tantos adherentes de no ser por el propio MAS. que instala la idea de fraude cambiando las reglas de cuórum de la Asamblea Legislativa. 

En un cabildo convocado por la Unión Juvenil Cruceñista y al que habrán acudido unas 10 mil personas mal contadas, decretó la anulación de las elecciones del 18 de octubre, además de una auditoría para identificar a los responsables del supuesto fraude. En un acto que para ante la ley podría ser sedición, exigieron que se deje sin efecto  la toma de posesión del nuevo gobierno y pidieron  un acompañamiento militar.

La Unión Juvenil Cruceñista está enfrentada con su “alma mater”, el Comité Pro Santa Cruz, y hasta el presidente de esta entidad, Rómulo Calvo, dijo que el cabildo era una payasada y pidió esperar la vía legal, en referencia al amparo que interpuso esa institución cívica por las elecciones. “Nos queda un camino, que es la parte legal e internacional, en eso trabajamos. No hemos descansado un solo día, debemos pensar con la cabeza fría. Las mejores acciones las estamos tomando”, sostuvo.

  Manifestó a la población que la lucha está  en el Palacio de Justicia.  “Es el camino que debemos tomar (…) El Comité no va a ser escalera política de nadie”.

En el cabildo, los asistentes decidieron pedir que se anulen las elecciones unas evidencias de fraude ya descartadas por el Tribunal Supremo Electoral, además  una auditoría realizada por profesionales bolivianos designados por la ciudadanía para determinar responsabilidades en el supuesto fraude.  

También en el cabildo se decidió que se deje sin efecto la toma de posesión del nuevo gobierno hasta  tener los resultados de la auditoría. De igual forma se decidió  el bloqueo de instituciones públicas, vigilias en el Comando de la Policía y la Octava División, y apoyar el amparo presentado por el Comité.    

Los asistentes también decidieron que las Fuerzas Armadas acompañen y en su caso ejecuten de manera personal las determinaciones del cabildo.

Antes de la reunión, Luis Fernando Camacho, líder de Creemos, respaldó la realización del cabildo. Mencionó que esa alianza además de auditoría exige reposición de los dos tercios en la Asamblea Legislativa, y coordinar con el movimiento cívico nacional, las plataformas y la ciudadanía democrática “acciones de rechazo y repudio a la caravana provocadora que Evo Morales pretende organizar en su regreso a Bolivia”.

Asimismo, se aprobó apoyar el amparo constitucional presentado por el Comité pro Santa Cruz de manera inmediata, y se exigió respeto a la soberanía nacional y a los símbolos patrios.

 Aseguraron que “es una afrenta y señal de injerencia que en nuestro certificado de sufragio se encuentre un símbolo extranjero y no uno nacional”. Al margen de las determinaciones del cabildo, los puntos de bloqueo en la ciudad de Santa Cruz se mantienen, especialmente en las avenidas troncales.