Era febrero de 1886 en la selva paraguaya. Hacía calor, mucho calor, y los 300 kilómetros que separaban la ciudad de Asunción de aquel paraje perdido se hacían pesados para el contingente de 14 familias alemanas que se abrían camino entre las malezas con el objetivo de fundar otra Alemania: una Alemania de pureza racial absoluta que evidenciara, en las tierras despobladas de Sudamérica, la superioridad de ese linaje. Faltaban cincuenta años para el Holocausto pero el gérmen de la locura ya estaba activo. Y los protagonistas no eran otros que Elisabeth Nietzsche, la hermana menor del filósofo Friedrich Nietzsche, y su perverso marido, el maestro y supremacista Bernhard Förster.

La ciudad de Nueva Germania fue fundada en 1886 dieciséis años después de terminada la Guerra de la Triple Alianza, al margen del Río Aguaray – Guazú, a unos 250 kilómetros de Asunción. Conjuntamente con 14 familias germanas llegaron hasta el corazón de la selva paraguaya con el propósito de fundar una colonia donde pudieran poner en práctica las ideas de Bernhard Förster sobre la superioridad de la raza aria. El sueño declarado de Förster era crear un foco de desarrollo germánico, lejos de la influencia de los judíos, entendida como nefasta por el mismo.

El controvertido fundador de Nueva Germania, Bernhard Förster, negoció con el General Bernardino Caballero los títulos de la tierra en cuestión. Sin embargo, en el año 1889 se suicidó en la ciudad de San Bernardino, localidad ocupada también masivamente por alemanes, y su esposa se vio forzada a retornar a Alemania en el año 1890.

La utopía no pudo desarrollarse, debido a la rudeza del medio selvático, y los colonos que se quedaron pronto se olvidaron de los principios originales del ideal de Bernhard Förster y acabaron integrándose totalmente a la cultura paraguaya. Uno de los motivos principales fue la ausencia de mujeres en la colonia lo cual motivo que los jóvenes se fijaran en las nativas y formaran nuevas familias. Clara prueba de estos hechos es la composición actual de la colonia. Sobre este particular es necesario destacar que esta colonia se estableció apenas 16 años después de la Guerra de la Triple Alianza, donde las consecuencias demográficas de la misma provocan un desbalance entre mujeres y hombres. Los hombres sobrevivientes se estimaron en apenas 14.000 y las mujeres sobrevivientes 180.000. De una población que antes de la guerra era de alrededor de 800.000 personas. Estos números explican la alta disponibilidad de mujeres para los nuevos colonos. Hoy Nueva Germania es una apacible comunidad sampedrana dedicada a la agricultura especialmente al cultivo y la producción de la yerba mate.

El legado nazi de Nietzsche llega hasta Paraguay — Agente Provocador

Un pueblo que subsiste

Actualmente, casi 7 mil personas viven en NuevaGermania, a más de 130 años de su fundación. Todavía quedan muchas huellas germánicas. De hecho, funciona allí un museo que recuerda a los fundadores con fotos y reseñas de su oscura aventura.

El pueblo vive hoy en condiciones humildes, con calles de tierra, poco trabajo y el 60 por ciento de las viviendas sin agua corriente. La producción económica del lugar está vinculada con la tierra: el 60 por ciento de los que tienen trabajo se desempeñan en el sector primario: la producción de yerba mate es el motor de una economía de subsistencia y se complementa con el cultivo de la caña dulce, del algodón, la mandioca, el tabaco, el girasol, la soja, el trigo, la banana, la naranja, el cedrón paraguay y el sésamo.

Aunque dejó Paraguay en 1889, el recuerdo de Elisabeth Nietzsche y la expedición que protagonizó sigue presente. El retrato de la hermana menor del filósofo ilustraba un paquete de yerba mate que se cosechaba en la localidad, ubicada a más de 300 kilómetros de Asunción, a comienzos del siglo XX.

Según recuerda un artículo del portal Yerba Mate Argentina, el envoltorio incluía leyendas en inglés que señalaban las ventajas del producto: sus efectos antioxidantes y energizantes, además de “reforzar la agudeza mental y el sistema inmunológico”.

Luego del fracaso del proyecto de la pareja Förster-Nietzsche, otro colono llamado Federico Neumann llegó hasta aquel paraje y promovió ese cultivo, el de la yerba mate, con la marca Elisabeth Neitzsche. De todas maneras, la circulación con esa identificación duró poco y la historia de la mujer cobraría mayor relevancia años después, luego de que el régimen nazi reivindicara una versión alterada de la filosofía de su hermano.

En Nueva Germania, hoy casi el 40 por ciento de sus habitantes tienen menos de 15 años, cada mujer pare un promedio de 3,4 hijos y el analfabetismo atrapa al 15,4 por ciento de la gente. Según reflejan datos oficiales publicados en Internet, en 1992 su población era de 17 mil habitantes. Hubo un éxodo en una localidad que de todos modos era pequeña.

La historia de su fundación sí atrajo a periodistas internacionales: el diario The New York Times la relató años atrás, así como algunas producciones para TV. Ahora, el libro editado en Francia la actualiza.