El neonazi chileno Roberto Belmar, ligado al grupo autodenominado “La Vanguardia”, fue formalizado por los delitos de amenazas y desórdenes públicos, luego de que el miércoles fuera sorprendido con una pistola de balines de goma apuntando a un grupo de manifestantes, los que se habían reunido en el centro de Santiago pidiendo la libertad para los detenidos en el marco de la crisis social.

Según la prensa local, Belmar habría realizado cerca de 10 disparos hacia los manifestantes. El capitán de Carabineros Marco Reyes relató, por su parte, que el imputado transportaba una pistola de balines de 8 mm. Este fue el motivo por el cual Belmar fue denunciado y se le detuvo para ser formalizado en tribunales.

La audiencia, llevada adelante por la Fiscalía Centro Norte, finalizó cuando al imputado se le impusieron las medidas cautelares de firma mensual y arraigo nacional. El Ministerio Público, por su lado, había solicitado la medida de arresto domiciliario nocturno.

En la ocasión, la fiscal Débora Quintana también formalizó a otras tres personas, todas por delitos de desórdenes relacionados a la protesta del miércoles y quienes habrían estado acompañando a Belmar esa jornada.

Todos salieron de la audiencia caminando, pues para ninguno se impuso prisión preventiva. Eso sí, pasarían pocos minutos para que Belmar se viera involucrado en un nuevo hecho.

De acuerdo al registro que circuló en redes sociales, un grupo de alrededor de 10 personas increpó a Belmar en las inmediaciones del Centro de Justicia. Tras gritarle algunos insultos, la turba lo golpeó en reiteradas ocasiones. Según el registro, la agresión duró varios minutos, a tal punto que el hombre cayó al suelo y ya no pudo mantenerse de pie.

En la Fiscalía Centro Norte se iban a realizar las averiguaciones en caso de que Belmar hubiera presentado alguna denuncia por estos hechos.

 

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