Tras pasar 12 años privado de la libertad en Estados Unidos, acusado de cometer crímenes relacionados con narcotráfico, Hernán Giraldo Serna ya cumplió su condena en el país norteamericano, es decir, queda libre este lunes 25 de enero. Sin embargo, bajo su nombre, dentro de la época de ‘narcoparapolítica’ en Colombia, cometió delitos como tortura, secuestro, desaparición forzada, asesinato, acceso carnal abusivo, aborto sin consentimiento, y terrorismo. Así lo reportó el periódico El Tiempo.

Giraldo Serna, a quien se conocía dentro de la estructura al margen de la ley con el alias de ‘El Taladro’ o ‘el Patrón de la Sierra’, fue el jefe del bloque Resistencia Tayrona de las Autodefensas, y hoy, con el conocimiento de su salida de la prisión, la población teme por su seguridad a la llegada del exparamilitar a Colombia.

“Marcamos un antes y un después. Espero que tanto el país como Dios, me den una oportunidad de comenzar una vida nueva de vuelta a la civilidad”, dijo Giraldo, de 72 años, en un video que se divulgó, el pasado mes de agosto, a través de las redes sociales y los medios de comunicación del país.

Aunque no se tiene claro que pasará con su futuro judicial, la llegada de ‘El Taladro’, este 25 de enero de 2021, abre viejas heridas de las víctimas.

El prontuario de Giraldo es extenso, pues a parte de los homicidios, desaparición forzada, torturas, secuestro y desplazamiento. Este criminal es uno de los mayores violadores de niñas y mujeres, según distintas investigaciones y testimonios. Además de homicidios, desapariciones forzadas, torturas, secuestros y desplazamientos, la sentencia contra Giraldo –que reúne 706 hechos criminales de todo tipo– recuerda por qué fue uno de los exparamilitares que más se ensañó contra las niñas y las mujeres.

De acuerdo con El Tiempo, los casos de abuso sexual cometidos por Giraldo podrían llegar a ser 200 casos, pues en una sentencia de Justicia y Paz contra este ‘expara’ fueron documentados 38 casos de violencia de género, pero según el registro de la Fiscalía, estos delitos ascienden a 200.

Una víctima recordó que, en 1982 Giraldo “aprovechando su superioridad en edad y poder”, presionó a una niña de 12 años a la que convirtió en su pareja y de acuerdo con la víctima “siempre estaba armado, ponía su arma en la mesita de noche, nunca había un preámbulo, pues él solo se satisfacía sexualmente. Luego se quedaba dormido. Así una y otra vez”. Muchos de los delitos de violencia sexual del bloque Resistencia Tayrona, del que Hernán Giraldo era el jefe, fueron cometidos por este hombre y se convirtió en el terror de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Otro caso que recuerda la crueldad de Girlado es el de un aniña de 13 años que vivía con sus padres en Buritaca, Santa Marta, y en 2004 decidió que iba a tener una “relación sentimental con ella”. A pesar de que la niña y la familia no quería, él envió a sus hombres a que la sacaran de la casa, no sin antes advertirle que “recogiera todas sus cosas porque se iba a vivir con el comandante”.

En pleno 25 de diciembre Giraldo abusó de la menor, que intentó regresar a su casa, pero bajo la amenaza de que podría matar a sus papás, la niña debió regresar. La víctima vivió un año y cinco meses con él y solo pudo volver con sus padres hasta 2006, cuando el grupo paramilitar se desmovilizó. “Mientras él no estaba, yo jugaba con los otros niños de la vereda, pero cuando él regresaba sabía que debía permitir que él me accediera carnalmente. Esto se repitió muchas veces. Desde entonces, no he podido rehacer mi vida”.

Debido a esto, la Sala de Justicia y Paz aseguró que Hernán Girlado Serna es un “depredador sexual”, situación que, asegura, ha sido reconocida por los que estuvieron bajo su mando, “quienes obedecían sus órdenes cuando iban encaminadas a llevarle niñas para satisfacer sus deseos”.

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