El principal responsable del asesinato del joven mapuche Camilo Catrillanca, el expolicía Carlos Alarcón, fue sentenciado a 16 años de cárcel. También fueron condenados a tres años de prisión por disparos injustificados y obstrucción a la investigación los excarabineros Raúl Ávila y Braulio Valenzuela, mientras que el resto de los imputados, un abogado y cuatro expolicías, recibieron penas no privativas de libertad. Tras 37 jornadas de juicio oral, y luego de haber decretado su veredicto el pasado siete de enero, el Tribunal de Juicio Oral de la comuna de Angol realizó este jueves la audiencia de lectura de la sentencia.

El caso de Catrillanca, el comunero asesinado el 14 de noviembre de 2018 durante un operativo policial en el sur de Chile, estuvo marcado desde el principio por las irregularidades y las versiones contradictorias de los condenados. Fue un duro golpe al gobierno de Sebastián Piñera e intensificó el histórico conflicto mapuche, que enfrenta desde hace décadas a indígenas que luchan por conservar sus tierras con empresas agrícolas y forestales. También destapó una red de mentiras en Carabineros que terminó por derribar al mando del entonces jefe de la institución, Hermes Soto.

La sentencia contra el excarabinero Carlos Alarcón contempla 11 años por el homicidio consumado de Catrillanca y otros cinco años por homicidio frustrado de un menor que viajaba con el comunero mapuche en un tractor por un camino de la comunidad de Temucuicui, a unos 600 kilómetros al sur de Santiago. Además de Alarcón, otros siete implicados fueron condenados por su participación en el operativo o por el posterior intento de ocultación de pruebas y obstrucción a la investigación.

Se comprueba la obstrucción a la justicia por parte de Carabineros. Espero esta sentencia lleve algo de justicia a la familia de Camilo, aunque falta mucha justicia para el pueblo mapuche”, aseguró la senadora del Partido Comunista, Camila Vallejo. Por su parte el alcalde de Recoleta Daniel Jadue planteó: “Finalmente, y después de que algunos ocultaron evidencia y mintieron para armar un montaje, el carabinero que asesinó a Camilo Catrillanca fue sentenciado a 16 años de cárcel”. Jadue, que suena con fuerza como candidato presidencial de la izquierda chilena, remarcó que “con la misma fuerza debe juzgarse a los responsables políticos”.

El camino hacia la sentencia

La historia del juicio por el crimen de Catrillanca empezó el cinco de marzo de 2020 aunque duró solo siete días, porque atravesó una extensa suspensión (desde el 12 de marzo hasta el 27 de octubre) debido a la pandemia de coronavirus. Varias personas declararon como testigos, entre ellas el exministro del Interior Andrés Chadwick, quien estaba a cargo de esa cartera cuando se produjo la muerte del comunero mapuche.

Pasaron por el juicio altos oficiales en funciones al momento de los hechos: los generales retirados de Carabineros, Mauro Victtoriano y Christian Franzani, y el exgeneral director de Carabineros, Hermes Soto. Además declaró como testigo el propio exsargento Alarcón, quien reveló que sus superiores le pidieron dar una versión falsa luego de que ocurrieran los hechos.

Durante la lectura del veredicto condenatorio hace dos semanas, se produjeron serios incidentes en la comunidad mapuche Temucuicui, donde la Policía de Investigaciones (PDI) realizó distintos allanamientos. La fuerza civil desplegó un operativo cinematográfico que incluyó tanquetas, autos blindados y helicópteros. Entre las personas detenidas durante el operativo se encontraban la hija y la esposa del fallecido Camilo Catrillanca. Por la niña de apenas siete años, la Defensoría de la Niñez y el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentaron un recurso ante la justicia. 

¿Qué pasó con Catrillanca?

Camilo Catrillanca murió el 14 de noviembre de 2018 tras recibir un disparo en la nuca, cuando un comando policial irrumpió en la comunidad indígena en la que vivía en la región de La Araucanía. El caso conmocionó al país y fue seguido por la renuncia del intendente local, Luis Mayol, quien dejó el cargó apenas unos días después de que se conociera la noticia del asesinato de Catrillanca. El 20 de diciembre de 2018 se produjo la destitución del jefe de Carabineros, Hermes Soto, nueve meses después de haber sido designado por el presidente Sebastián Piñera al asumir su segundo mandato.

Poco antes del crimen, Piñera había anunciado un polémico tratado llamado “Acuerdo Nacional por el Desarrollo y la Paz en La Araucanía”. Bajo la fachada de la búsqueda de diálogos y consensos con la comunidad mapuche, el acuerdo proponía una mayor militarización de la región y terminó de quedar opacado por los hechos violentos que terminaron con el asesinato del joven comunero.

Piñera llegó a La Araucanía nueve días después del asesinato de Catrillanca. El mandatario chileno fue recibido con protestas en la zona, donde dio una conferencia de prensa en la que, como es habitual, defendió el accionar de Carabineros e incluso negó la existencia del Comando Jungla, tal como se conoce a la fuerza que protagonizó el violento operativo que terminó con la vida del mapuche de 24 años.

En una primera versión, los agentes involucrados aseguraron que la muerte del comunero se produjo durante un enfrentamiento a raíz de la persecución de presuntos sospechosos de un robo de tres vehículos particulares. También aseguraron que no existían registros fotográficos y audiovisuales del operativo. La versión fue recogida y amplificada por los principales medios chilenos.

Pero tras las declaraciones del adolescente de 15 años que acompañaba a la víctima, y después de varias versiones contradictorias, la fuerza policial reconoció que se destruyeron las imágenes grabadas por las cámaras corporales que portan los carabineros. El propio Alarcón, ahora condenado a 16 años de cárcel, terminó admitiendo los hechos. 

Además, los carabineros que declararon durante el juicio sugirieron que Catrillanca era uno de los delincuentes perseguidos por un robo. La investigación de la Fiscalía y la Policía de Investigaciones (PDI), determinó que ni Catrillanca ni el menor de 15 años que lo acompañaba dispararon armas ese día. Alarcón, autor del disparo, admitió que Cristian Inostroza, el abogado imputado, les había indicado entregar una versión falsa de lo sucedido ese día. “Las pruebas del juicio establecen que idearon de forma previa una estrategia de ir a declarar a la Fiscalía y, en definitiva, aportaron falsos antecedentes a la investigación”, declaró el juez Francisco Boero.

En diciembre de 2018 la magistrada Sandra Nahuelcura dictó la prisión preventiva de cuatro de los policías acusados en ese momento y señaló que “se ha acreditado que hubo un disparo directo al tractor, no hubo enfrentamientos ni tampoco una persecución”. También confirmó que los imputados no sólo tenían cámaras durante el operativo sino que además destruyeron las tarjetas de memoria.

Como dirigente del movimiento estudiantil, Catrillanca había conseguido un acuerdo para la creación de un liceo intercultural y un aumento de becas en la municipalidad de Ercilla. El joven militante venía de una familia que durante generaciones defendió el derecho a la restitución de tierras. Su abuelo Juan Catrillanca era un lonko, como se llama a los jefes de las comunidades mapuches. Camilo era padre de dos niñas. La mayor fue llevada detenida semanas atrás, mientras que la más pequeña nació unos meses después del crimen de su padre.