Aunque parezca extraño, los futbolistas más profesionales del mundo se han valido de esta misteriosa palabra en Copas del Mundo o para evitar que Lionel Messi convierta un penal. El origen del término conduce a los 80 en Argentina y a una de las tantas excentricidades del entrenador Carlos Bilardo.
El fútbol es un campo fértil para las cábalas y las supersticiones, a las que apelan tanto los fanáticos como los propios futbolistas y entrenadores. Por eso no es extraño que una palabra, aparentemente sin sentido, logró atravesar un océano y consolidarse como un mantra para traer mala suerte al rival, incluso en el fútbol de primer nivel internacional. Esa palabra es kiricocho.
La apelación a esta extraña palabra para traer mala suerte a un rival al momento de, por ejemplo, ejecutar un tiro penal ha sido consignada en algunas crónicas de partidos de la selección argentina como la semifinal de la Copa del Mundo de Brasil en 2014 contra Países Bajos o la definición por el tercer puesto de la Copa América, también en tierras brasileñas, de 2019.
Hasta había sido utilizada en la final de la Copa del Mundo de Sudáfrica por el lateral español Joan Capdevilla, desesperado para que el portero Iker Casillas pudiera tapar un remate del neerlandés Arjen Robben.
Sin embargo, un reciente informe del programa televisivo español El Día Después —famoso por reportar detalles de los futbolistas inadvertidos por las transmisiones oficiales— dio cuenta de lo extendida que estaba la palabra kiricocho entre los futbolistas de la Liga Española. Su utilización en el campo puede ser tan sutil que, en su informe, el programa español reconoce que la cábala recién pudo ser detectada cuando los estadios españoles se vaciaron producto de la pandemia de COVID-19.
Y no se trata de una broma o simpatía relegada a partidos de poca monta. Sin ir más lejos, el programa español muestra como el kiricocho fue utilizado dentro del campo para intentar inhibir las habilidades de estrellas como el argentino Lionel Messi o el uruguayo Luis Suárez, ante sendos disparos desde el punto penal.
El mantra también llegó a la Champions League, cuando fue utilizado por futbolistas del Atlético Madrid para intentar que el delantero ruso Aleksei Miranchuk convirtiera un penal para el Lokomotiv de Moscú.

¿Cómo surgió el término ‘kiricocho’?

Como pocas veces, el origen del término kiricocho y su utilización como cábala es rastreable, aunque a medida que pasa el tiempo su génesis va tomando cada vez más un cariz de leyenda.
En realidad, kiricocho no es ni un término ancestral ni una palabra mágica sino el apodo que recibía un allegado al club argentino Estudiantes de La Plata de la década del 80 que, por aquel momento, tenía como entrenador a Carlos Salvador Bilardo, un excéntrico director técnico argentino famoso por valerse de la picardía y la superstición para obtener victorias.
Varios repasos sobre el origen de la palabra reproducen fragmentos de una entrevista que Bilardo dio años atrás al sitio El Eslabón, en la que contó que cada vez que Kiricocho se apersonaba en el entrenamiento de Estudiantes, algún futbolista se lesionaba o sucedía alguna desgracia. Los señalamientos cansaron a Kiricocho que, con el acuerdo de la institución, decidió utilizar su “poder” en beneficio del club.
El argentino Carlos Salvador Bilardo como entrenador de Estudiantes de La Plata en 2004 - Sputnik Mundo, 1920, 25.02.2021
Es así que durante el torneo de 1982, Kiricocho se las arregló para ser el encargado de recibir a los rivales que se enfrentaban al club de sus amores. De forma disimulada daba una palmada a cada uno de los futbolistas. Eso sería suficiente para traspasar su mala suerte.
Quienes aún hoy cuentan la anécdota no olvidan decir que, gracias o no a la maniobra de Kiricocho, Estudiantes de La Plata se coronó campeón. Incluso apuntan que el club platense solo perdió un encuentro, contra el poderoso Boca Juniors, el único en el que Kiricocho no pudo acercarse al rival.

El misterio de Kiricocho

Qué sucedió después con Kiricocho es un verdadero misterio. El propio Bilardo contó años atrás que, cuando regresó a Argentina para a entrenar nuevamente a Estudiantes en 2003 intentó saber de él pero no tuvo respuesta.
De todas maneras, kiricocho ya se había convertido en una palabra que funcionaba por sí sola y que hizo su propio camino por el mundo. Tal es así que cuando Bilardo llegó al banco del club Sevilla, en 1992, se sorprendió al escuchar que el término era utilizado por algunos futbolistas europeos, gracias a que las figuras argentinas del plantel, Diego Simeone y Diego Maradona, las habían utilizado.
Con los principales protagonistas de la anécdota alejados del fútbol, el kiricocho parece seguir vivo en el fútbol español y latinoamericano gracias a herederos como el propio Simeone, actual entrenador del Atlético Madrid, o el plantel actual de Estudiantes de La Plata, que en 2019 intentó desgraciar al futbolista Israel Damonte —exfigura de Estudiantes pero en ese momento defendiendo los colores de Banfield— al colocarle en un bolsillo un papel con una única palabra escrita a mano: “kiricocho”.
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