• Los ejecutivos de Pfizer han comunicado a los inversores que existe una “oportunidad significativa” de aumentar el precio de su vacuna.
  • Aseguraron que, para hacer frente a las nuevas variantes del coronavirus, la población podría necesitar una tercera dosis de la vacuna.
  • Además, las “inyecciones de refuerzo” anuales contra el COVID-19 también podrían convertirse en rutina.

Los ejecutivos de Pfizer han informado a los inversores de la compañía de una “oportunidad significativa” para subir los precios de la vacuna desarrollada junto a BioNTechcuyas dosis cuestan 12 euros ahora mismo.

Hace una semana, durante su intervención en la conferencia virtual Barclays Global Healthcare, 2 directivos de Pfizer —el director financiero Frank D’Amelio y Chuck Triano, vicepresidente senior de relaciones con inversores— anunciaron que habría una oportunidad para que Pfizer subiera los precios de la vacuna cuando el COVID-19 pasase de considerarse pandemia a una situación endémica y el virus circulase continuamente en todo el mundo.

“Si se observa cómo se está impulsando la demanda actual y los precios actuales, está claro que no está sucediendo por lo que yo llamaría condiciones normales de mercado o fuerzas normales de mercado… se ha motivado por el estado de pandemia en el que nos encontramos, y por las necesidades de los Gobiernos de conseguir dosis de varios proveedores de vacunas”, explica D’Amelio.

Pero, añade, con la reanudación de las “condiciones normales del mercado” con el paso del tiempo, llegará el momento en el que la empresa pueda aprovechar las oportunidades desde “una perspectiva de demanda… y de precios”.

Ambos argumentaron que, para seguir protegidos frente al COVID-19, la gente podría necesitar una tercera dosis de la vacuna para reforzar la inmunidad y la eficacia contra las variantes emergentes del nuevo coronavirus —en la que Pfizer y BioNTech ya están trabajando—.

Asimismo, los refuerzos anuales regulares pueden convertirse en parte de la nueva normalidad.

“Creemos que cada vez es más probable que se produzca una revacunación anual“, defiende D’Amelio, señalando que la empresa no veía la pandemia ni las campañas de vacunación resultantes como un “acontecimiento único”.

La compañía tiene previsto acelerar el número de dosis de vacunas que puede suministrar a finales de julio, mediante el aumento de la producción y la capacidad de la cadena de suministro.

Según D’Amelio, en un principio, Pfizer debía entregar 100 millones de dosis de la vacuna al Gobierno estadounidense a finales de marzo. La empresa está ahora en camino de entregar 120 millones de dosis a finales de mes y 200 millones de dosis en mayo.

En esta misma línea, la firma ya había anunciado que podrían tener capacidad para fabricar 3.000 millones de dosis de la vacuna COVID-19 en 2022. De estas, 600 millones de dosis se han prometido a la Unión Europea.

“Para todo el año, habíamos dicho inicialmente que podíamos hacer 1.300 millones de dosis. Ahora estamos en 2.000 millones de dosis. Y, obviamente, estamos trabajando para mejorar esa cifra“, reconoció el ejecutivo.