Aunque la indecisión está ganando la carrera presidencial en Perú, Yonhy Lescano es el candidato que tiene mayor intención de voto. Pero no es que haya podido movilizar a una parte importante del país, sino que simplemente ha logrado ponerse delante de otros candidatos con respaldo electoral bastante modesto.
Lescano se perfila como el candidato que ganará las elecciones presidenciales que se celebrarán el domingo 11 de abril en Perú. Sin embargo, esa ligera ventaja que había conseguido en las últimas semanas, podría estar poniéndose en juego en los próximos días, según analistas peruanos.
Perteneciente al partido Acción Popular (centroderecha), Lescano inició su carrera política en 2010, cuando tenía 40 años y llegó al Congreso en representación del departamento de Puno y, posteriormente, de Lima Metropolitana. Desde entonces ha pasado por al menos tres partidos políticos.
Apoyado por un grupo de “adversarios y correligionarios a la vez”, según describe la prensa local, Lescano igualmente se las ingenió para posicionarse como el candidato favorito en las elecciones generales 2021: se prevé que supere con más del 44% a todos sus contrincantes en segunda vuelta, según la última encuesta del IEP, realizada para el periódico local La República.
Congreso de la República del Perú - Sputnik Mundo, 1920, 22.03.2021
Ha sido, de alguna manera, una sorpresa. Lescano no representa un fenómeno masivo. No es que haya podido movilizar a una parte importante del país, entonces, simplemente ha logrado, en una pelea entre candidatos con respaldo electoral bastante modesto, ha logrado ponerse delante de ellos.
Lescano mantiene los problemas de siempre, como un triste programa de Gobierno, lleno de generalidades: un documento de 26 páginas que inicia con una inscripción en quechua —Ama Sua (No seas ladrón), Ama Llulla (No seas mentiroso) y Ama Quella (No seas flojo)—, donde se compromete a impulsar la reactivación económica y superar la crisis sanitaria, pero no explica cómo lo hará y que él ha tenido que defender alegando que “está en construcción”.
¿Cómo logró sacar ventaja? Lescano tiene un respaldo muy fuerte en la zona sur de Perú, pero en el resto del país, el candidato ha logrado por lo menos atraer la atención apelando a diferentes sectores, principalmente tradicionales y adoptando una postura contestataria en comparación al resto de los candidatos. Además, Lescano representa la “promesa de cambio social”. Ahora bien, ¿quién es Yonhy Lescano?

Lescano, el candidato favorito en Perú

Lescano, quien ha sido legislador por 18 años, es hijo de una profesora y un sargento de la guardia civil. Recibió su educación en un núcleo educativo campesino en Ccota, en el distrito de Platería. Años después se trasladó a la ciudad de Puno, donde prosiguió sus estudios. En Arequipa ingresó a la Universidad Católica Santa María, donde se graduó como abogado.
En 1985 viajó a Chile, donde obtuvo un magíster en Derecho Privado en la Escuela de Graduados de la Universidad de Chile. Se casó con una chilena, con quien tuvo tres hijos. Nuevamente de regreso en Puno, empezó a ejercer la docencia universitaria en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Nacional del Altiplano, llegando a ser docente universitario de dicha casa de estudios. Fue también ponente de varios eventos académicos y autor de diversos trabajos de investigación jurídica en el campo del derecho privado.
El 29 de noviembre de 2020, luego de vencer en las elecciones internas de su partido, Lescano fue elegido candidato presidencial de Acción Popular rumbo a las elecciones generales de 2021.
Lescano no está exento de escándalos de todo tipo. En marzo de 2019 Lescano una periodista lo denunció por acoso sexual a través de WhatsApp y agresiones psicológicas. En su defensa, el congresista presentó un peritaje internacional que indicaba que las imágenes utilizadas para la denuncia habían sido editadas con Photoshop. No obstante, en abril el Congreso le suspendió por 120 días. Un año después la Fiscalía archivó la denuncia. Lescano dijo que todo era una persecución del fujimorismo y anunció que tomaría acciones legales, pero no hizo nada y sus amenazas quedaron en el olvido.
Además, a Lescano se lo ha relacionado con la organización terrorista Sendero Luminoso, después de que su hermana Vasty fue condenada a 16 años de prisión tras ser acusada de pertenecer al grupo.​ En el libro De puño y letra, autobiografía escrita por Abimael Guzmán, líder de la organización, se muestra un agradecimiento a Lescano por sus “dignos servicios”.
Días después, Lescano declaró que este agradecimiento se debía a las diligencias que hizo a los penales de Lima cuando fue miembro de la Comisión de Justicia del Congreso y del Grupo de Trabajo de Visita a los Penales. En esa condición habló con decenas de internos, incluyendo a presos por terrorismo como Guzmán.
Pero según el portal de noticias Nodal, Lescano no solo tuvo conflictos con los políticos de otros partidos y con sus correligionarios, sino también con su familia. Cuando su hermana salió de la cárcel en el 2005, lo acusó de haberle falsificado la firma y haberse apropiado de una serie de bienes, entre ellos una galería de más de 280 metros cuadrados cerca de la Plaza de Armas de Puno.
Esta campaña presidencial ha sido bastante extraña, atípica incluso para estándares peruanos: pese a que el descontento, la falta de credibilidad, de simpatía y de identificación con los candidatos es característico de las elecciones, en estos comicios se ha hecho más intenso’.
A los efectos sociales, económicos y culturales de la pandemia, se suma la fragmentación política. Vale recordar que al comienzo de la campaña había 21 candidatos —y que Perú viene de una crisis institucional desde mediados de 2017 que en 2020 lo llevó a tener tres presidentes en una semana—. La gente está en otro estado de ánimo, con otras preocupaciones, no en temas electorales.