Aunque el presidente colombiano Iván Duque prometió en su campaña electoral que no subiría los impuestos, Colombia se encamina a la tercera reforma tributaria en su mandato, con miras a recaudar unos 25,4 billones de pesos (US$7.148 millones).

La reforma es crucial para que el Gobierno de Duque financie un incremento de los gastos sociales en medio de la crisis derivada de la pandemia de coronavirus.

Los recursos resultarían de modificaciones al impuesto sobre las ventas o IVA, que aportaría un poco más de 10,5 billones de pesos (US$2.925 millones), así como de la renta a personas y a empresas, de donde saldría el resto de los ingresos, revelaron una fuente del Gobierno y dos personas que estuvieron en una reunión con el Ministerio de Hacienda.

La cifra equivaldría a cerca de un 2,2% del Producto Interno Bruto (PIB) del país sudamericano y sería superior a un anuncio previo del Ministerio de Hacienda, que había informado de una reforma para buscar recaudar un 1,5% del PIB adicional al año, unos 15 billones de pesos (US$4.221 millones).

Según un documento conocido por Reuters, del total de recursos que se obtendrían con la reforma impositiva, unos 16 billones de pesos (US$4.450 millones) se destinarían a tapar el hueco fiscal, unos 7,6 billones de pesos (US$2.117 millones) financiarían el programa social de ingreso solidario y el resto a otros programas de reactivación económica.

Del total de recursos que se obtendrían con la reforma impositiva, unos 16 billones de pesos (US$4.450 millones) se destinarían a tapar el hueco fiscal, unos 7,6 billones de pesos (US$2.117 millones) financiarían el programa social de ingreso solidario y el resto a otros programas de reactivación económica.

“Estimamos que, para poder financiar la dinámica actual del gasto público, es necesario elevar la recaudación en 1,8% y reducir evasión y elusión por otro 1,1% del PIB”, especificó el documento.

En el caso del IVA, no se gravarían alimentos adicionales a los que actualmente se les cobra el tributo, ni sus cadenas de producción, mientras que se eliminaría la categoría de productos exentos, excepto para las exportaciones.

Con la reforma el potencial de recaudo del IVA aumentaría a un 46%, desde el actual 39%.

En tanto, se buscará ampliar la base gravable de las personas que declaran renta, el impuesto al patrimonio se volvería permanente y se elevaría la tarifa del tributo a los dividendos del 10% al 15%.

Para las empresas, habría una reducción en la tarifa de renta, pero se eliminarían rentas exentas, deducciones, descuentos tributarios y tarifas preferenciales a partir de 2023, respetando derechos adquiridos.

Mientras, el documento reveló que se requiere un cambio en la regla fiscal para hacer una transición gradual hacia las nuevas metas fiscales fijadas que cubriría el periodo entre 2022 y 2024.

La crisis de la cuarta economía de América Latina llevó a la suspensión de una regla fiscal durante 2020 y 2021 para elevar drásticamente su déficit fiscal a un 8,6% este año.

La semana pasada una misión de expertos recomendó al Gobierno disminuir las exenciones tributarias, ampliar la base de contribuyentes y modificar tarifas para poner en orden el complejo sistema de impuestos del país.

Colombia ha tenido en los últimos 20 años 12 reformas tributarias.

El alto déficit llevó al país a incrementar el nivel de deuda a un 64,8% del PIB al cierre del año pasado, poniendo presión sobre las calificaciones crediticias.

Colombia estableció para 2021 una meta de recaudo neto de impuestos de 147,2 billones de pesos (US$41.425 millones). Los ingresos tributarios de Colombia equivalen a un 19,3% del PIB.

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