Cuando Fredy Guarín anunció el 27 de enero de 2016 su despedida del Inter de Milán, las casas de apuesta no daban crédito de su determinación: con 29 años decidió echar por la borda su buen presente en ligas europeas para migrar a China, una plaza con una economía rentable, pero con un nivel casi amateur para jugar al fútbol. Desde ese momento vinieron una escalada de malas decisiones por fuera de las canchas.

Guarín dejó el Inter después de varias temporadas sobresalientes, incluso en muchas ocasiones sonó para reforzar al todopoderoso Juventus de Turín. Varios equipos grandes de Europa tiraban de la cartera para contratarlo, pero el volante colombiano decidió bajar el telón de su carrera y terminar sus días como un actor de reparto en una liga opaca, sin fundamentos y con muchos menos méritos que cualquier torneo local de Suramérica.

Fredy Guarín nació en Puerto Boyacá el 30 de junio de 1986. Empezó a jugar al fútbol desde muy pequeño, al tiempo que ayudaba a su mamá a vender empanadas puerta a puerta.

Guarín, entonces, pensó en el dinero y con el impulso de quien se sabe indispensable, pero los cálculos no resultaron del todo positivos. A la marcha a China la antecedió su ruptura amorosa con su esposa, Andreina Fiallo, con quien tuvo dos hijos.

Las cosas por fuera de las canchas no iban muy bien. Fue pillado con la modelo y presentadora Sara Uribe, mientras aún estaba casado con Andreina.

Posteriormente oficializó su divorcio y la nueva relación amorosa con Sara, que abandonó su trabajo en Colombia para radicarse en China con Guarín, de quien no se volvió a hablar por sus dotes dentro de la cancha, de su grandiosa pegada de pierna derecha, o sus centros precisos como aquel que le sirvió a Radamel Falcao en 2011 durante la final de la Copa Uefa cuando ambos compartían plantel en el Porto de Portugal. No, las virtudes del talentoso volante quedaron sepultadas en una maraña de escándalos divulgados en portales de entretenimiento.

La relación con Sara Uribe fue corta. Ambos anunciaron que seguirían caminos distintos en enero del 2020, justo meses después del nacimiento del tercer hijo del futbolista y el primero de la presentadora paisa. De Guarín futbolísticamente no se supo nada más.

Fredy Guarín nació en Puerto Boyacá el 30 de junio de 1986. Empezó a jugar al fútbol desde muy pequeño, al tiempo que ayudaba a su mamá a vender empanadas puerta a puerta. Debutó en el fútbol colombiano en 2002 con Atlético Huila, al año siguiente pasó a Envigado. Hizo todo el proceso juvenil con la Selección Colombia y sus buenas actuaciones lo pusieron en el radar de Boca Juniors de Argentina. En Buenos Aires estuvo un año, antes de dar el salto a Europa; el Saint Ettiene de Francia lo recibió en 2006, ese mismo año debutó con el onceno estelar de la tricolor. De Francia pasó a Portugal y luego a Italia.

De China saltó a Brasil, el 23 de septiembre fue anunciado por el histórico Vasco Da Gama. Fue poco lo que jugó. El sobrepeso y mala condición física lo alejaron de una competición de alto rendimiento, solo duró un año vistiendo la camisa de la banda cruzada.

Al tiempo de su mal rendimiento deportivo continuaban los rumores de su desordenada vida privada. La prensa brasileña filtró unos supuestos documentos de demandas en contra de jugador por parte de su expareja Andreina, quien en algún momento dejó entrever una pésima relación con Guarín por cuenta de sus hijos.

Conflicto con Andreina

En diciembre de 2018, Andreina se destapó en redes sociales y denunció que el jugador estaría poniendo trabas para evitar que sus hijos salieran del país. “Una autoridad me dice delante de mis hijos que están prohibidos de salir del país, no porque yo haya viajado de manera ilegal, aunque así lo quieran hacer pasar, sino porque han dejado una anotación en el sistema”, dijo visiblemente molesta.

En redes sociales también dijo: “Están pidiendo respeto porque mis hijos están viviendo su vida y tomaron la sana decisión de alejarse de un tema que los tiene realmente cansados, que si he callado mucho, uff muchísimo, pero por mis hijos ya no me callo más, porque aquí los que merecen respeto son ellos, ellos quieren estar donde quieren estar por decisión propia, quieren a quien simplemente les demuestra amor y respeto y ese derecho está por encima del discurso del respeto que les están exigiendo”.

Pero el destape no paró ahí, días después aseguró que, aún conviviendo con el futbolista en Portugal, tuvo que pasar la Navidad sola con sus hijos. “Me indigna que me los toquen porque desde que ellos estaban en mi barriguita hasta las navidades las pasamos solitos, y en mi segundo embarazo avanzado de 8 meses tuve que estar en Portugal sola en otro país corriendo para darle una Navidad y una cena feliz a mi hijo”.

Y finalmente zanjó la discusión con un contundente mensaje que daba muestra que la ruptura definitiva de esa relación amistosa de exparejas: “No cometan el error que yo cometí de acceder por pensar en los hijos y la familia. Cuando una persona pierde el control de manejarte la vida, lo que sigue es el vivo ejemplo de lo que vivo hoy en día, las relaciones se acaban y cada quien tiene derecho de rehacer su vida con quien quiera, eso sí a mí que no me toquen a mis hijos porque ahí si dejo de ser mamá para convertirme en una fiera. Una exesposa y unos hijos de una relación que pasó merecen respeto (…) si le quedó grande, dejarlos libres, que sean felices, ese es el mejor acto de amor”.

Carrera en declive

La travesía por ligas internacionales de Guarín terminó el 23 de diciembre del 2020, cuando fue anunciado como la contratación estrella de Millonarios. Después de Huila y Envigado, los embajadores serían su tercera casa en Colombia.

El debut de Guarín copó los principales titulares de la prensa deportiva y las tendencias en redes sociales, pero no precisamente por algo futbolístico. El volante presentaba un sobrepeso marcado, que incluso no permitía un ajuste completo de la camiseta embajadora. Guarín no era el mismo, y eso se notaba a millas de distancia.

Jugador de Millonarios

Los rumores de una supuesta depresión del jugador crecieron rápidamente, hasta la semana pasada cuando fuentes cercanas a Millonarios confirmaron que Guarín presentó su carta de renuncia para resolver algunos problemas familiares.

Este jueves se conoció un video que efectivamente confirma que tiene problemas familiares: el jugador fue conducido a una estación de Policía, con rastros de sangre en su camisa y pantalón. Sus parientes cercanos habrían llamado a la autoridad porque supuestamente el volante agredió a su papá. La situación, al parecer, se le salió de las manos.

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