El presidente Iván Duque anunció la retirada de su polémica reforma tributaria. Sin embargo, también ordenó la tramitación de una nueva iniciativa de ley en materia fiscal. La falta de consenso político y la crítica situación de orden público y denuncias de violaciones a los derechos humanos, en medio de cuatro días consecutivos de protestas en todo el país, llevaron al mandatario a tomar la decisión.

“Le solicito al Congreso de la República el retiro del proyecto radicado por el Ministerio de Hacienda y tramitar de manera urgente un nuevo proyecto fruto de los consensos y así evitar la incertidumbre financiera”, dijo Duque, por lo que aún pide una iniciativa de ley en esta materia.

Legisladores de la oposición, sindicatos y otros grupos recibieron el anuncio como una victoria. En algunos barrios se pudieron escuchar cacerolazos de celebración, una protesta tradicional donde la gente golpea ollas y sartenes.

El senador de izquierda Iván Cepeda aseguró que espera que el Gobierno no presente el mismo proyecto con cambios superficiales.

El texto inicial de la propuesta, la tercera reforma tributaria de la Administración Duque que ha llevado el hartazgo de los colombianos al límite, carga un importante aumento de impuestos sobre las clases medias y bajas del país para recaudar alrededor de 6.302 millones de dólares, en un momento de crisis por las restricciones impuestas a la economía ante la pandemia del Covid-19.

¿Cómo quedaría la nueva reforma?

Según el mandatario colombiano, el texto inicial de su proyecto tiene algunos consensos que mantendría. Entre ellos están: sobretasa de renta temporal a empresas, prorrogar el impuesto al patrimonio de forma temporal, incrementar el impuesto a los dividendos transitoriamente, crear una sobretasa de renta a personas de mayores ingresos y profundizar programas de austeridad del Estado.

“La reforma no es un capricho. La reforma es una necesidad. Retirarla o no, no era la discusión. La verdadera discusión es poder garantizar la continuidad de programas sociales”, manifestó Duque.

Sin embargo, el Ejecutivo asegura que retira de la iniciativa de ley más impuestos a la canasta básica familiar y más responsables del pago de renta, gravámenes para personas naturales.

“El camino de un consenso despeja percepciones y nos permite decir con claridad que no habrá ningún incremento del IVA para bienes y servicios ni se cambiarán las reglas existentes. También queda claro que nadie que no pague impuesto de renta pagará ese tributo”, subrayó Duque.

Además, el jefe de Estado sostuvo que la nueva reforma fiscal espera mantener distintos programas sociales como el Ingreso Solidario, la devolución del IVA a “los hogares más vulnerables” y el Programa de Apoyo al Empleo Formal (Paef), que “ha beneficiado a cerca de 3,5 millones de trabajadores”.

¿Cuáles fueron los puntos más controvertidos de la propuesta inicial?

Entre los puntos más polémicos del proyecto original estaba que a partir de 2022 deberían declarar renta quienes ganen más de un equivalente a 660 dólares mensuales.

A partir de 2023, ampliaría aún más el rango de colombianos que tendrían que pagar esa obligación, pues el impuesto del 10% aplicaría para quienes tengan ingresos por alrededor de 374 dólares al mes. Esto en un país donde el salario mínimo es de 248 dólares.

También planteó un aumento del 19% a la tarifa de los servicios públicos, agregando un impuesto a productos básicos de la canasta familiar. Contrario a la activación, a la generación de empleo y a la recuperación económica de los ciudadanos, la Administración Duque buscó fondos con un costo de vida más alto, lo que detonó el estallido social.

Nuevas víctimas por presuntos disparos de la fuerza pública

Pese a que el presidente anunció el retiro de la reforma tributaria, los ciudadanos continúan movilizándose en diferentes ciudades del país, mientras se conoce sobre más fallecimientos en el marco de las protestas, que iniciaron desde el pasado 28 de abril junto a un paro nacional.

Santiago Andrés Murillo, de 19 años, es la más reciente víctima, mientras las organizaciones de derechos humanos denuncian represión y abuso policial. El joven falleció por herida en el tórax causada “por proyectil de arma de fuego”, según precisó la Clínica Nuestra de Ibagué, ciudad a unos 200 kilómetros de Bogotá, la capital.

“Debido a la gravedad de la lesión sufrida falleció sobre las 22:20 horas del sábado”, agregó el centro médico en el que fue atendido.

El Inspector General de la Policía, Jorge Ramírez Aragón, se pronunció al respecto este domingo. “La Policía Nacional lamenta la muerte del joven Santiago Murillo, que se presentó en medio de los disturbios. Siguiendo instrucciones del director general, me desplacé a Ibagué para asumir la investigación disciplinaria frente a este doloroso caso”, indicó.

Entretanto, en Cali, la tercera ciudad del país, se ha reportado la peor parte de la brutalidad policial. Pero las cifras de muertes allí varían.

Las autoridades reportaron hasta la noche del sábado 10 decesos, de ellos cuatro en enfrentamientos y los otros en investigación, además de 200 lesionados, entre civiles y policías, según precisó el diario local El Tiempo.

La ONG Temblores aseguró que son al menos 10 las personas que murieron mientras protestaban. A nivel nacional, esta organización informó este domingo que tienen registro de más de 500 detenidos, más de 200 heridos y más de 10 casos de agresión sexual, incluidas situaciones de violación y acoso contra manifestantes y defensoras de derechos humanos.

Por su parte, la Red de Derechos Humanos Francisco Isaías informó que hasta la noche del viernes recibió 14 denuncias sobre muertes durante las manifestaciones, siete de ellas confirmadas por el conglomerado de organizaciones humanitarias que la conforman.

Las ONG también reportaron allanamientos de la Policía en las viviendas de quienes convocan las movilizaciones, golpizas y hurtos contra los arrestados.

Los organizadores prometen que las protestas continuarán

Pese al anuncio del retiro de la polémica reforma tributaria, las movilizaciones no cesarán. Las centrales obreras y el Magisterio, que conforman el Comité Nacional del Paro, así como las organizaciones independientes que convocaron a las marchas aseguraron que continuarán en las calles porque el proyecto fiscal era solo uno de los descontentos de la población.

Afirman que seguirán protestando porque la reforma solo sería reestructurada para ser presentada de nuevo. Además, señalan su inconformismo por otros proyectos en el Congreso de reforma a la salud. También exigen un cambio estructural en el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad). al que acusan de ejercer una brutal violencia contra los manifestantes.

Se espera que las manifestaciones se extiendan durante la próxima semana, incluyendo un posible paro de camioneros.

Opina que es gratis