¡Esto es guerra! En Cali han seguido los disturbios en el marco de las protestas del Paro Nacional y estos se han vuelto cada vez más violentos y crudos.

Hace algunos días, al comienzo de las manifestaciones, el ESMAD había sido señalado por herir a los participantes o vulnerar el derecho a la libre protesta. Esto se fue agravando.

Con el paso de las horas, las noticias fueron cambiando de tono, por uno más oscuro, cuando se comenzaron a conocer casos de ataques con armas de fuego contra los protestantes, quienes parecían estar acorralados, pues no contaban con nada para defenderse.

Famosos, políticos y una gran parte de la población apareció para solidarizarse con esto. Parecía que los activistas estaban acorralados por expresar su inconformidad, haciendo ejercicio del derecho a la protesta.

No obstante, las cosas siguieron cambiando. La violencia en las marchas del primero de mayo fueron más descontroladas. Incluso en ciudades donde no se habían registrado mayores índices de violencia.

En el caso de Barranquilla, por ejemplo, se dieron actos vandálicos contra centros comerciales y estaciones del Transmetro el pasado 3 de mayo.

Por su parte, en la capital del Valle del Cauca ya esto no quedó en acción, sino que se obtuvo reacción. En el municipio referente del Pacífico, algunos participantes le respondieron a la fuerza policial con armas de fuego. Hubo una balacera entre ambas partes. Es una guerra.