En España, las enfermedades de transmisión sexual no solo no descienden sino que se han multiplicado en los últimos 16 años. Hace dos años, la ministra de salud denunció que el incremento era brutal: el avance era entonces de una tasa media anual del 26,3%.

La tendencia. En los últimos años, se ha producido un aumento de las infecciones de transmisión sexual, según los últimos datos dados por el Ministerio de Sanidad en España. Sólo en 2018 se registraron 29.514 casos notificados de infección gonocócica, sífilis, clamidia y linfogranuloma venéreo; además, este mismo año se notificaron 3.244 nuevos diagnósticos de VIH, 83,1% fueron de transmisión sexual. De hecho, desde 2001, las tasas de infección gonocócica registran un ascenso continuado. Entre 2013 y 2017 se ha producido un importante incremento, con una subida media anual del 26,3%, según los últimos datos de vigilancia epidemiológica, que recoge anualmente el Instituto de Salud Carlos III.

Hombres y jóvenes. Las tasas más elevadas se dan en hombres, y la infección por gonococo es la más alta: 98,8 casos por 100.000 habitantes, en población de entre 20 y 24 años. La sífilis registra un incremento menos acusado, aunque en el año 2018 se contabilizaron las tasas más elevadas desde que se recogen los datos, 10,87 por 100.000 habitantes frente al 2,57 de 1995. Al igual que en la gonorrea, las tasas fueron más elevadas en hombres que en mujeres pero, en este caso, el grupo de edad más afectado es el de 25 a 34 años. Y la clamidia se disparó: sus tasas más altas se produjeron entre los 20 y 24 años, y más en mujeres que en hombres.

ETS

¿Por qué? Una de las razones que pueden explicar este aumento es la disminución de la percepción del riesgo lo que provoca el menor uso de medidas de prevención como el preservativo. “Como se ha perdido el miedo al VIH, la sociedad en general ya no utiliza este método anticonceptivo y esto ha hecho que se disparen las ITS en todo el mundo”, explicaba Maria Ubals, dermatóloga en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona. Básicamente, los jóvenes saben que en una relación sexual se puede producir un embarazo, también saben que se produce la transmisión del VIH, pero hay otras muchas enfermedades que, debido a que estaban en una prevalencia muy baja en las décadas anteriores, casi ni oyeron hablar de ellas y las desconocen.

El uso del preservativo entre los jóvenes ha descendido del 84 al 75 % entre 2002 y la actualidad. El Ministerio de Sanidad lleva tiempo advirtiendo del aumento del uso de métodos no seguros como “la marcha atrás”. “En la sociedad actual es lamentable que se siga considerando una forma de prevención de embarazos y de protección frente a enfermedades”, explicaban entonces.

No sólo es España. No es un problema exclusivo en España. El último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que se produjeron 376 millones de nuevas ITS por clamidia, sífilis, infección gonocócica y tricomonas durante el año 2016 en el mundo, lo que supone un millón de nuevos diagnósticos al día. Otras ITS, como las producidas por herpes simple o por el virus del papiloma humano también se encuentran al alza. Y, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), también se observa una tendencia creciente en las principales ITS en Europa.

Cada vez nos encontramos más casos de patologías extragenitales y en parte se debe al repunte de las ITS que se está produciendo tanto en España como en Europa. Según un reciente estudio, la sífilis, la gonorrea y clamidia se han incrementado en un 76%, 67% y un 22% a nivel europeo, respectivamente.

La psicología de “pasar de todo”. “Los adolescentes no han vivido la pandemia del VIH en los 80 y los 90, creen que no están en riesgo y esto los lleva a no utilizar el preservativo en las relaciones sexuales”, explicaba Alicia Comunión, del Centro de prevención de ITS y Sida del Ayuntamiento de Madrid, en un reportaje de Redacción Médica. Los especialistas han hecho hincapié en que las ITS están infradiagnosticadas debido a que, en ocasiones, son asintomáticas. Por ejemplo, dos de cada tres clamidias no manifiestan síntomas. Por lo que es vital que, ante cualquier relación de riesgo, que las personas acudan al dermatólogo y así poder activar los protocolos y realizar las pruebas pertinentes.

Más en pandemia. A pesar del confinamiento y las medidas de restricción (se mantuvo menos sexo con desconocidos que antes), un estudio italiano señala también que han aumentado los casos de gonorrea y sífilis. Se asumió que el encierro reduciría la oportunidad de encuentros sexuales e ITS y, sin embargo, sorprende la cantidad de nuevos casos de infecciones graves diagnosticadas en este corto periodo de tiempo. Los resultados revelaron que, a pesar de la reducción del número total de asistencias en más de un tercio (37%, 233 en 2019 frente a 147 en 2020), el número de infecciones bacterianas agudas, la mayoría de ellas asociadas a los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH), aumentó durante el período de observación, incluidas la sífilis secundaria y la gonorrea.

De todo esto se deduce que las campañas tradicionales no están funcionando. Los expertos llevan años pidiendo que, si queremos que haya una concienciación real y efectiva, se necesita educar en el lenguaje y en las plataformas que utilizan los más jóvenes. Precisamente es la vuelta a lo mismo, abandonar la actitud de “pasar de todo”.

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