El derecho al aborto pende de un hilo en Estados Unidos después de que el Tribunal Supremo, con una mayoría conservadora reforzada, anunciara este lunes (17.05.2021) que examinará un caso que restringe este procedimiento en Misisipi.

La más alta instancia judicial estadounidense informó de esta decisión en una orden no firmada, donde los jueces precisaron que evaluarán la “constitucionalidad” de las restricciones relacionadas con la viabilidad del feto antes de nacer.

El aborto fue reconocido como un derecho constitucional en Estados Unidos en 1973 gracias al fallo del Supremo en el caso “Roe contra Wade”, en el que reconoció que una mujer puede acabar con su embarazo en los primeros seis meses de gestación, cuando el feto no puede sobrevivir fuera del útero.

En el litigio de Misisipi lo que está en cuestión es una ley estatal aprobada en 2018 por su Congreso, controlado por los republicanos, que prohíbe al aborto después de la decimoquinta semana de gestación.

El país en vilo

Esta norma estatal ha sido bloqueada en cortes de menor instancia que consideran que va en contra “Roe v. Wade”.

Sin embargo, la fiscal general de Misisipi, Lynn Fitch, ha optado por llevar esta causa ante la Corte Suprema después de que el Tribunal de Apelaciones del Circuito 5 determinara que la ley del estado es una “carga inconstitucional” sobre el derecho de la mujer a terminar con un embarazo no deseado antes de que sea viable.

Misisipi ya prohíbe este procedimiento después de las 20 semanas de gestación y ha aprobado otras leyes que prácticamente vetarían el aborto una vez que se detecta el latido del corazón del feto, es decir, a partir de la sexta semana.

En los últimos años, 14 estados han aprobado prohibiciones similares, y tres lo han llegado a vetar completamente, aunque estas leyes suelen acabar en los tribunales estatales, ya que sus detractores sostienen que viola “Roe v. Wade”.

El caso de Misisipi supondrá la primera ocasión en la que el Tribunal Supremo tendrá que pronunciarse -probablemente en otoño próximo- sobre una ley estatal que restringe el aborto, desde que reforzó su mayoría conservadora en noviembre pasado.