En un ambiente electoral cargado por una fuerte polarización y una masiva campaña de miedo contra la izquierda impulsada por la derecha y la maquinaria mediática, el fujimorismo busca sacar rédito electoral levantando a su favor el temor al terrorismo. Esto cuando las encuestas no favorecen a su candidata. Dos sondeos recientes le dan ventaja a Castillo. El Instituto de Estudios Peruanos le otorga al candidato de la izquierda 44,8 por ciento y a la postulante de la derecha autoritaria 34,4 por ciento, mientras la encuestadora Ipsos, en un sondeo divulgado la noche del domingo, le da a Castillo 45 por ciento y a Keiko 40,7 por ciento. En ambos casos, la ventaja del profesor de izquierda se incrementa respecto a las encuestas anteriores.

Sendero Luminoso se levantó en armas de 1980, lo que abrió un conflicto armado interno que se prolongó hasta la década de los años 90 con cerca de 70 mil víctimas, la mayor parte de ellas indígenas. Hubo asesinatos y matanzas masivas de comunidades campesinas por parte de Sendero y de las fuerzas de seguridad. El líder de Sendero Abimael Guzmán fue detenido en 1992 y condenado a cadena perpetua. Encarcelado, Guzmán negoció con la dictadura de Fujimori y llamó a sus seguidores a dejar las armas.

Pero quedaron algunos grupos disidentes que se desmarcaron de la rendición y siguieron en armas. La última columna que opera es la de la agreste zona cocalera del Vraem. Liderada por Víctor Quispe Palomino, alias “José”, tendría entre 100 y 150 integrantes. A inicios de año, el gobierno anunció la muerte de Jorge Quispe Palomino, “Raúl”, brazo derecho de su hermano. Autoridades y especialistas coinciden en que hay una estrecha alianza entre este remanente y el narcotráfico que domina la región.