El órgano electoral de Perú mantiene en vilo a la población de ese país que espera los resultados oficiales para conocer formalmente al vencedor del balotaje presidencial celebrado el pasado domingo.

El último reporte del órgano electoral da cuenta de 50,2 por ciento de los votos para Castillo versus 49,7 por ciento para la líder derecha, con el 99 por ciento  de las mesas escrutadas.

Ante esa situación, Pedro Castillo ya se considera ganador del ajustado balotaje y así se declaró, incluso recibió el saludo del expresidente boliviano Evo Morales por su “victoria”.

“Seremos un gobierno respetuoso de la democracia, de la Constitución actual y haremos un gobierno con estabilidad financiera y económica”, dijo Castillo desde un balcón ante cientos de seguidores.

‘”Quiero expresar a nombre del pueblo peruano a las personalidades de diferentes países que hoy en la tarde han venido expresando el saludo al pueblo peruano”, agregó en alusión a mensajes de “embajadas y gobiernos de América Latina y de otros países”.

En un mensaje ante seguidores en la sede de su partido Perú Libre en el centro de Lima, Castillo dijo que sus observadores dan por segura su victoria e instó a sus partidarios a no caer en provocaciones, en tanto agradeció saludos “por su victoria” enviados por países de América Latina.

Por su parte, la candidata presidencial peruana Keiko Fujimori pidió a las autoridades electorales anular 802 actas de votación, unos 200.000 votos, bajo acusaciones de irregularidades y “fraude en mesa”.

La candidata de derechas, que va camino de perder la votación del pasado domingo por unos 70.000 votos frente al izquierdista Pedro Castillo, pidió a la Junta Nacional de Elecciones (JNE) que tome este paso al tiempo que insistió en la revisión de 1.200 actas observadas (en realidad, 859) cuando falta tan solo un 1 por ciento de los votos por contabilizar.

“Estas 802 actas representan 200.000 votos, que cuando sean admitidas deben ser retiradas del recuento nacional”, afirmó Fujimori.

Castillo tiene 67.000 votos más que su rival, pero la contienda sigue abierta, según fuentes de la ONPE.

Las Fuerzas Armadas exhortaron a “todos los peruanos” a respetar los resultados del balotaje y reafirmaron su “compromiso de respetar la voluntad ciudadana”, en momentos en que circulan en las redes sociales llamados para que los militares impidan que Castillo asuma el poder.

Al igual que en las tres últimas elecciones presidenciales en Perú, casi tan ajustadas como la actual, el conteo oficial demora a la espera de los votos de las remotas zonas rurales y selváticas, así como los del exterior.

Fujimori consigue hasta ahora el 66,48 por ciento de los sufragios emitidos en el exterior, con el 89 por ciento de esas mesas escrutadas.

Peru Präsidentschaftswahlen Keiko FujimoriKeiko Fujimori insiste en la revisión de 1.200 actas observadas (en realidad, 859) cuando falta tan solo un 1 por ciento de los votos por contabilizar.

ONPE niega posibilidad de fraude

Pero “remontar esa diferencia va a ser muy difícil, deben quedar más votos por contar en Perú que en el extranjero”, dijo a la AFP el analista Hugo Otero, porque todavía queda por escrutar poco menos del 2 por ciento de las mesas en el país, la mayoría de zonas remotas.

Al cierre de la votación el domingo, la hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori lideraba el escrutinio, pero Castillo se fue acercando hasta aventajarla a medida que avanzó el conteo

Fujimori denunció el lunes “indicios de fraude” tras ser superada por Castillo. Su equipo cifra ahora las esperanzas en la impugnación de actas de sufragio que serán resueltas “en un plazo de 10 a 12 días” por el Jurado Nacional Electoral (JNE), dijo a la AFP una fuente del organismo.

Los 60 jurados electorales locales iniciaron este miércoles el lento proceso de revisión de los votos impugnados, procedimiento habitual en todas las elecciones en Perú, que ahora cobra especial importancia por lo estrecho del resultado.

Las decisiones de estos 60 jurados deben ser confirmadas por el JNE.

“En Fuerza Popular están en la fase de negación de las cosas, los hechos van a confirmar que el presidente electo es Pedro Castillo”, dijo a la AFP el analista Augusto Álvarez Rodrich, refiriéndose al partido de Fujimori.

Luis Galarreta, candidato a la vicepresidencia de Fujimori, afirmó que los delegados electorales de Perú Libre, el partido de Castillo, hicieron “fraude en mesa”.

Sin embargo, la ONPE niega la posibilidad de fraudes, lo mismo que la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), que calificó el proceso de normal y transparente.

Mientras cientos de partidarios de Castillo hacían un “plantón” frente a la sede del JNE en el centro de Lima, miles de seguidores de Fujimori se congregraban la tarde del miércoles para denunciar “fraude” en el Campo de Marte, un gran parque capitalino.

La incertidumbre se acentúa en un país sumido en convulsiones políticas que condujeron a tener cuatro presidentes desde 2018, tres de ellos en cinco días de noviembre pasado.

La elección volvió a dejar en evidencia no solo la división política que sufre el país, sino también la brecha entre Lima y el “Perú profundo”, postergado por siglos y muy golpeado por la recesión económica causada por la pandemia.

En la región andina de Cusco, la antigua capital del imperio inca, Castillo conquistó el 83% de los votos, y en Puno, a orillas del lago Titicaca, el 89%. En estas zonas predominan las poblaciones quechua y aymara, respectivamente.

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