Impulsadas por miles de millones de dólares de bancos internacionales y firmas de inversión, grandes compañías mineras buscan expandirse por tierras indígenas protegidas en la selva amazónica de Brasil, sostiene un informe publicado este martes. Nueve mineras gigantes, entre ellas la brasileña Vale, la británica Anglo American y la canadiense Belo Sun, presentaron solicitudes de autorización para explotar reservas indígenas en Brasil a pesar de que actualmente es ilegal, según un informe de la ONG ambientalista Amazon Watch y la Asociación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB).

El documento sostiene que dicha expansión privada “está en el centro de la intensa agenda del gobierno de Jair Bolsonaro para desmontar la legislación ambiental y apoyar al sector minero, la apertura de los territorios indígenas para la minería industrial y a la pequeña o artesanal (llamados garimpos)”. Además apunta a los fondos estadounidenses Capital Group, BlackRock y Vanguard como los principales financistas de “las empresas citadas por sus intereses en tierras indígenas y por su historial en violación de derechos”.

La aprobación del proyecto de Ley 191/2020 del gobierno de Bolsonaro “puede causar la pérdida de 160 mil km2 de selva amazónica”, señala el informe, que agrega que en 2021 la deforestación vinculada a la minería aumentó un 62 por ciento respecto a 2018, año en el que Bolsonaro llegó al poder.