La deforestación en la Amazonia brasileña alcanzó niveles récord en el mes de abril, casi duplicando la superficie de bosque eliminada en ese mes el año pasado -el anterior récord de abril-, según datos preliminares del Gobierno, lo que ha alarmado a los defensores del medio ambiente.

En los primeros 29 días de abril, la deforestación en la región ascendió a 1.012,5 km2 (390 millas cuadradas), según datos de la agencia nacional de investigación espacial Inpe del viernes. La agencia, que ha recopilado la serie de datos mensuales desde 2015/2016, informará de los datos del último día de abril la próxima semana.

Abril es el tercer récord mensual de este año, después de que también se observaran nuevos máximos en enero y febrero.

La destrucción de la Amazonia brasileña en los primeros cuatro meses del año también alcanzó un récord para el período de 1.954 km cuadrados, un aumento del 69% en comparación con el mismo período de 2021, despejando un área de más del doble del tamaño de la ciudad de Nueva York.

La deforestación en la Amazonía se ha disparado desde que el presidente derechista Jair Bolsonaro asumió el poder en 2019 y debilitó la protección ambiental. Bolsonaro argumenta que una mayor agricultura y minería en la Amazonía reducirá la pobreza en la región.

“La causa de este récord tiene nombre y apellido: Jair Messias Bolsonaro”, dijo Marcio Astrini, jefe del grupo de defensa brasileño Observatorio del Clima, en un comunicado. La oficina de Bolsonaro dirigió las preguntas a los ministerios de Medio Ambiente y Justicia.

Los ministerios afirmaron en un comunicado conjunto que el gobierno está haciendo grandes esfuerzos para combatir los delitos medioambientales y que la policía y las autoridades medioambientales están cooperando en una operación para combatir la deforestación en cinco estados de la Amazonia.

A pesar de que la deforestación ya está en aumento, el Observatorio del Clima dijo que sus analistas estaban sorprendidos por una lectura tan alta en abril, que es parte de la temporada de lluvias, cuando el bosque fangoso es más difícil de acceder para los madereros.

La preservación de la Amazonia es vital para detener el catastrófico cambio climático debido a la gran cantidad de dióxido de carbono que absorbe y que calienta el clima.

Ane Alencar, directora científica del Instituto de Investigación Medioambiental de la Amazonia, dijo que esperaba que la deforestación siguiera aumentando antes de las elecciones presidenciales de octubre, como ha sucedido en los tres últimos años electorales en Brasil, ya que los funcionarios, temerosos de enfadar a los votantes, suelen hacer menos por aplicar la ley. Aun así, calificó de “absurdo” el aumento de la deforestación del mes pasado.

“Parece que la tala de bosques se ha institucionalizado en el país como algo común, con récord tras récord”, dijo Alencar.