En una de las mejores entrevistas a Stephen King, para The Atlantic, habla largo y tendido sobre la importancia vital de una buena frase inicial. “Hay todo tipo de teorías”, dice, “es algo complicado”. “Pero hay una cosa” de la que está seguro: “Una línea de apertura debe invitar al lector a comenzar la historia. Debe decir: Escucha. Entra aquí. Quieres saber sobre esto”. La discusión de King sobre las líneas de apertura es convincente debido a su doble enfoque como ávido lector y prodigioso escritor de ficción: no pierde de vista ninguna de las dos perspectivas:

Hemos hablado mucho del lector, pero no podemos olvidar que la línea de apertura también es importante para el escritor. Para la persona que está realmente con las botas puestas en el suelo. Porque no es sólo la entrada del lector, sino también la del escritor, y hay que encontrar una puerta que se adapte a ambos.

Este es un consejo excelente. Al igual que orientas a tu lector, te orientas a ti mismo, apuntando tu obra en la dirección que debe tomar. Ahora King admite que no piensa mucho en la línea de apertura mientras escribe, en un primer borrador, al menos. Esa frase inicial, perfectamente elaborada y atractiva, es algo que surge en la revisión, que puede ser donde se desarrolla la mayor parte del trabajo de un escritor.

La revisión en el segundo borrador, “uno de ellos, de todos modos”, puede “requerir algunos grandes cambios”, dice King en su guía de memorias y escritura del año 2000, On Writing. Y, sin embargo, es un proceso esencial, que “casi nunca falla”. A continuación, le ofrecemos las veinte reglas más importantes de King en On Writing. Aproximadamente la mitad de ellas se refieren directamente a la revisión. La otra mitad se refiere a aspectos intangibles: actitud, disciplina y hábitos de trabajo. Varias de estas sugerencias aparecen de forma habitual en todas las guías para escritores. Pero bastantes de ellas nacieron de las muchas décadas de ensayo y error de Stephen King y -escribe el blog de libros de Barnes & Noble- “más de 350 millones de copias” vendidas, “te gusten o las odies”.

1. Primero escribe para ti, y luego preocúpate por el público. “Cuando escribes una historia, te la cuentas a ti mismo. Cuando reescribes, tu principal trabajo es quitar todo lo que no es la historia”.

2. No utilices la voz pasiva. “A los escritores tímidos les gustan los verbos pasivos por la misma razón que a los amantes tímidos les gustan las parejas pasivas. La voz pasiva es segura”.

3. Evita los adverbios. “El adverbio no es tu amigo”.

4. Evita los adverbios, especialmente después de “él dijo” y “ella dijo”.

5. No te obsesiones con la gramática perfecta. “El objeto de la ficción no es la corrección gramatical, sino hacer que el lector sea bienvenido y luego contar una historia”.

6. La magia está en ti. “Estoy convencido de que el miedo está en la raíz de la mayoría de los malos escritos”.

7. Lee, lee, lee. “Si no tienes tiempo para leer, no tienes tiempo (ni herramientas) para escribir”.

8. No te preocupes por hacer felices a los demás. “Si pretendes escribir con la mayor veracidad posible, tus días como miembro de la sociedad educada están contados, de todos modos”.

9. Apaga la televisión. “La televisión -mientras haces ejercicio o en cualquier otro lugar- es lo último que necesita un aspirante a escritor”.

10. Tienes tres meses. “El primer borrador de un libro -incluso uno largo- no debería llevar más de tres meses, lo que dura una temporada”.

11. Hay dos secretos para el éxito. “Me mantuve físicamente sano y me mantuve casado”.

12. Escriba una palabra a la vez. “Tanto si se trata de una viñeta de una sola página como de una trilogía épica como ‘El Señor de los Anillos’, el trabajo siempre se realiza palabra a palabra”.

13. Eliminar las distracciones. “No debe haber ningún teléfono en tu cuarto de escritura, y menos aún televisión o videojuegos con los que puedas tontear”.

14. Apégate a tu propio estilo. “No se puede imitar el enfoque de un escritor en un género concreto, por muy sencillo que parezca lo que hace ese escritor”.

15. Indaga. “Las historias son reliquias, parte de un mundo preexistente no descubierto. El trabajo del escritor es utilizar las herramientas de su caja de herramientas para sacar lo más intacto posible de cada una de ellas.”

16. Tómate un descanso. “Descubrirás que volver a leer tu libro después de un parón de seis semanas es una experiencia extraña y a menudo estimulante.”

17. Deja de lado las partes aburridas y mata a tus seres queridos. “(Mata a tus seres queridos, mata a tus seres queridos, aunque te rompa el corazón egocéntrico de escritor, mata a tus seres queridos)”.

18. La investigación no debe eclipsar la historia. “Recuerda esa palabra de vuelta. Ahí es donde debe estar la investigación: tan atrás y en el fondo de la historia como puedas conseguirlo.”

19. Te conviertes en escritor simplemente leyendo y escribiendo. “Se aprende mejor leyendo mucho y escribiendo mucho, y las lecciones más valiosas de todas son las que te enseñas a ti mismo”.

20. Escribir consiste en ser feliz. “Escribir no es ganar dinero, hacerse famoso, conseguir citas, echar un polvo o hacer amigos. Escribir es mágico, tanto como el agua de la vida como cualquier otro arte creativo. El agua es gratis. Así que bebe”.