El expresidente de Burkina Faso, Blaise Compaoré, no asistirá al juicio donde es el principal acusado por el asesinato de su antiguo amigo Thomas Sankara, que se inicia el lunes en Uagadugú. Sus abogados han denunciado “un juicio político” ante el tribunal militar de Uagadugú, “un tribunal de excepción”. Blaise Compaoré llegó al poder gracias al golpe de Estado de 1987 en el que fue asesinado Thomas Sankara, el “padre de la revolución” de Burkina Faso y un icono panafricano -conocido también como el Che Guevara africano-.

Permaneció en el poder durante 27 años antes de ser derrocado en 2014 por un levantamiento popular. De 70 años, vive desde entonces en Abiyán, en Costa de Marfil, país del que ha obtenido la nacionalidad y donde mantiene desde hace tiempo una relación privilegiada con el presidente Alassane Ouattara, lo que hace ilusoria una posible extradición tras la orden de detención dictada por la justicia de Burkina Faso hace cinco años.

Su primer encuentro en mayo pasado en Abiyán desde 2014 con un ministro burkinés -Zéphirin Diabré, encargado de la Reconciliación Nacional– había suscitado la esperanza entre sus partidarios, pero también entre los familiares de las víctimas del golpe de Estado de 1987, de que volviera voluntariamente a Uagadugú. En nombre de la reconciliación, este retorno había sido mencionado por el actual presidente Roch Marc Christian Kaboré durante su campaña electoral en noviembre de 2020.

El expresidente será juzgado en ausencia por “complicidad en asesinatos”, “ocultación de cadáveres” y “atentado contra la seguridad del Estado”. Era la mano derecha de Thomas Sankara y siempre ha negado haber ordenado el asesinato de su hermano de armas y amigo íntimo, aunque el golpe de Estado de 1987 le llevó al poder.

Pero durante sus 27 años de reinado, la muerte del hombre cuyas acciones y declaraciones “revolucionarias” molestaron a muchos de sus vecinos de África Occidental y a Francia, la antigua potencia colonial, fue un tema tabú. No fue hasta el régimen de transición de 2015 cuando resurgió el caso de la muerte de Sankara y la justicia burkinesa emitió una orden de detención contra el Sr. Compaoré en marzo de 2016.